El homicidio ocurrió la tarde del lunes 21 de septiembre. La hipótesis inicial indica que el imputado le propinó una mortal golpiza al menor, escondió el cuerpo del pequeño en un saco y lo arrojó en una zona enmontada cercana al sector Aeropuerto.
Al enterarse del caso, un grupo de pobladores irrumpió violentamente en el centro de arrestos de la Policía de Bolívar, destruyó parte de la sede y sustrajo al acusado para intentar lincharlo. No obstante, otros ciudadanos intervinieron, lo abordaron en una moto y lo devolvieron a los cuerpos de seguridad.
Se conoció que el detenido fue llevado a un centro médico situado a 80 kilómetros para ser evaluado mientras avanza el proceso judicial correspondiente.