Tras asegurar que debería hacerse con Groenlandia, territorio bajo soberanía de Dinamarca, "para proteger el mundo contra Rusia y China", acabó espetando: "Este país no debería estar pagando billones de dólares a la OTAN".
Las continuas arremetidas del inquilino de la Casa Blanca contra la Alianza Atlántica, en ocasiones amenazando con expulsar a algún país y otras con retirar a EE.UU. del pacto, han provocado que funcionario europeos se encuentren elaborando un plan para fortalecer el papel del viejo continente en la gestión de la OTAN de cara a una hipotética marcha de la potencia norteamericana.
La relaciones se han tensado recientemente con la negativa de la mayoría de socios europeos a colaborar en la agresión militar que EE.UU. e Israel comenzaron el pasado 28 de febrero contra Irán.