Microhábito que reduce el cortisol al instante: Modo avión como herramienta antiestrés
Las notificaciones constantes el teléfono mantienen al cerebro en estado de alerta crónico, elevando los niveles de cortisol
Revista del Domingo.- Vivimos en un estado constante de alerta debido a las notificaciones, mensajes y correos que recibimos a todas horas. Esta sobreestimulación mantiene nuestros niveles de cortisol elevados, incluso en momentos de aparente calma.
Muchos reconocemos que dedicamos alrededor de 3 horas diarias al móvil, no por ocio consciente, sino por conexiones breves y repetidas: en el semáforo, el metro, la espera antes de dormir. La dopamina rápida nos mantiene enganchados, pero el costo es el agotamiento mental.
Además, Situaciones como vuelos largos o comidas sin móviles revelan algo crucial: al desconectar, el cuerpo y la mente se relajan de forma instantánea.
Situaciones como vuelos largos o comidas sin móviles revelan algo crucial: al desconectar, el cuerpo y la mente se relajan de forma instantánea.
El modo avión: un respiro consciente
La psicóloga Brígida H. Madsen respalda esta práctica: activar el modo avión en momentos clave del día reduce la sobreestimulación, mejora la concentración y disminuye el estrés. Se trata de crear pausas intencionales, sin culpa, para romper el ciclo de hiperconexión. La clave está en integrarlo en rutinas diarias: durante el trabajo, en el transporte público o al llegar a casa.
El mayor desafío es resistir la urgencia de desactivar el modo avión. Para consolidar el hábito, se recomienda:
1. Buscar actividades de flow: leer, pintar o tejer, que generen satisfacción y hagan olvidar la necesidad de conexión.
2. Tener claro el propósito: recordar por qué se desconecta (disfrutar de comidas con amigos, presencia familiar) facilita la perseverancia.
3. La técnica del sándwich: enmarcar el nuevo hábito entre dos acciones placenteras. Por ejemplo: revisar el móvil, activar modo avión y leer. Posteriormente de nuevo desactivar modo avión. Así el cerebro asocia la desconexión con recompensas.
Incorporar microdesconexiones mediante el modo avión no requiere esfuerzos monumentales, sino constancia. Es un acto de autocuidado que devuelve el control sobre el tiempo y la atención, reduciendo el cortisol y regalando momentos de calma en un mundo sobreestimulado.