De acuerdo con el texto, dichas declaraciones "reflejan el progresivo deterioro de una Secretaría General incapaz de contribuir eficazmente a la paz ya la solución de los grandes conflictos que hoy estremecen a la humanidad".
"Mientras persisten el genocidio contra el pueblo palestino, la expansión de guerras y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra pueblos soberanos, la Secretaría General mantiene una actuación de silencio o ambigüedad que debilita su autoridad moral", añade el comunicado.
En este sentido, el Gobierno venezolano recordó "que el artículo 100 de la Carta de las Naciones Unidas obliga al Secretario General a actuar con neutralidad, imparcialidad e independencia, preservando la legitimidad de la Organización y el respeto al Derecho Internacional".