El pasado 16 de enero, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que había firmado un contrato de comercialización de gas licuado. Posteriormente fue aprobada la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que busca atraer inversionistas para explotar campos vírgenes y elevar la producción de crudo en el país.
Asimismo, durante su reunión del 3 febrero con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Petro propuso a Estados Unidos un plan de articulación energética para las tres Américas, basado en energías limpias, y llamó a Caracas a concretar proyectos conjuntos de interconexión eléctrica, de gas y de petróleo liviano.