En una reciente entrevista con RT, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, manifestó que tras los últimos acontecimientos en Venezuela se está intentando expulsar a las compañías rusas del territorio del país bolivariano.
Tras la intervención militar en Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, y otros altos cargos de su Administración se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo "indefinido", tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.