A través de las redes sociales, el mandatario cubano alertó sobre amenazas presidenciales y la ampliación de sanciones económicas que buscan reforzar el bloqueo y profundizar el conflicto con la isla.
“Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano”, manifestó el jefe de Estado de la mayor de las Antillas.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró en redes sociales que la "vil inclusión" de Díaz-Canel, parte de su familia y otras personas e instituciones cubanas en la lista de sancionados es "la última muestra del plan intervencionista estadounidense" para presentar a La Habana "como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos".
"Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso. Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo", concluyó el ministro.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones financieras a Díaz‑Canel, a su mujer, Lis Cuesta, a su hijastro, Manuel Anido Cuesta, al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, y al hijo de este último, Raúl Alejandro Castro Calis.