Se convirtió con la llegada del siglo XXI en una de las artistas más consolidadas del mundo de la música
Espectáculos.- La
cantante ha admitido que durante su adolescencia su vida estaba fuera de control, al punto de lastimar a su madre y consumir un cóctel de drogas que casi le cuesta la vida.
Pink se convirtió con la
llegada del siglo XXI en una de las artistas más consolidadas del mundo de la música, lo hizo de la mano de su primer disco en solitario, ‘Can’t Take Me House’, que acabó siendo doble platino en Estados Unidos. Un momento difícil para ella, antes de llegar a la fama, estuvo al borde de la muerte por una sobredosis de drogas.
Una infancia y adolescencia problemática llena de
peleas entre sus padres fue la que la llevó a ser la niña indeseada por otras madres que no la querían cerca de sus hijos. Ha sido la propia artista estadounidense quien ha hablado de aquella etapa a través de una entrevista concedida a la periodista Cecilia Vega en ‘60 minutes’, en la que se sinceró a corazón abierto acerca de su historia y de lo que hay detrás de su irreverente y fuerte personalidad.
“
Luego comencé a frecuenciar lugares nocturnos, me metí en drogas, las vendía. Me echaron de mi casa y dejé la escuela. Estaba fuera de control”, contó.
Fue tal su nivel de rebeldía que, el día de Acción de Gracias del año 1995, asistió a un rave en el que consumió un cóctel de drogas que casi acaban con su vida a los 16 años. “Estaba con éxtasis, polvo de ángel, cristal... Todo tipo de cosas. Y luego estaba fuera. Se acabó. Demasiado”, admitió antes de confirmar que casi muere.
Su descontrol también afectó a su mamá, pues la empujó sin querer por las escaleras en medio de una discusión. Así, sus oscuras experiencias pasadas y su episodio de sobredosis fueron suficientes para que decidiera que ese fuera el fin de las drogas duras en su vida.
Un momento que aún recuerda con profunda tristeza, pues acabó siendo toda una lección de vida: “
Recuerdo a mi amigo, junto a mí, dándome una bofetada y diciéndome: ‘Quieres cantar, ¿verdad?’ Y yo le contesté que sí, así que me levanté y canté. Esto es lo que me hace una superviviente”.