Argentina, Bolivia, Colombia y Venezuela, celebran este día con procesiones, se concluyen las novenas solemnemente, y los devotos perennizan su gratitud en una variedad de tradiciones populares
Cultura.- Cada 16 de julio, millones de fieles en todo el mundo conmemoran el Día de la Virgen del Carmen, considerada la patrona de los marineros, pescadores y conductores, quienes le encomiendan protección durante sus viajes y actividades.
En esta fecha, se celebra una de las advocaciones marianas más importantes de la Iglesia Católica y recuerda una aparición que, según la tradición, marcó el origen de una de las devociones más extendidas del cristianismo: la entrega del Escapulario del Carmen.
La tradición católica sostiene que el 16 de julio de 1251 la Virgen María se apareció a San Simón Stock, superior general de la Orden de los Carmelitas en Inglaterra.
Durante esa aparición le entregó el Escapulario Marrón, un pequeño signo de devoción que, según la promesa atribuida a la Virgen, simboliza su protección para quienes lo lleven con fe y procuren vivir de acuerdo con el Evangelio.
A partir de ese acontecimiento, la devoción a Nuestra Señora del Monte Carmelo comenzó a expandirse por distintos países hasta convertirse en una de las celebraciones marianas más importantes del calendario litúrgico.
¿Qué representa el Escapulario del Carmen?
El escapulario es uno de los símbolos más reconocidos de la espiritualidad carmelita.
Para los creyentes, representa el compromiso de vivir la fe cristiana bajo la protección de la Virgen María y recuerda la invitación a llevar una vida de oración, caridad y confianza en Dios.
Con el paso de los siglos, millones de fieles adoptaron esta práctica como una expresión de su devoción mariana.
¿De quién es patrona la Virgen del Carmen?
Solo en España, la Virgen del Carmen es patrona de los marineros y pescadores, así como de la Armada Española.
En América sucede algo similar. Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, celebran este día con procesiones, se concluyen las novenas solemnemente, y los devotos perennizan su gratitud en una variedad de tradiciones populares.