Te lo escribo de corazón: Las enfermedades no transmisibles (ENT)
Opinión

Te lo escribo de corazón: Las enfermedades no transmisibles (ENT)

Durante la contingencia, es necesaria la vigilancia de estas enfermedades crónicas, ya que, al ocurrir la interrupción de los tratamientos, puede convertirse esto en una amenaza inmediata para la vida
16 de julio de 2026
Opinión.- En estos momentos posteriores al sismo, es importante hablar sobre un aspecto que representa una amenaza para la salud como lo son las enfermedades no transmisibles (ENT), definidas como enfermedades crónicas, que no se contagian a través de una infección o de persona a persona y que pueden ser causadas por comportamientos poco saludables a lo largo de la vida. 

Constituyen una causa principal de muerte y discapacidad a nivel mundial, representando, algunas de ellas, más de dos tercios de las muertes en todo el mundo tales como las enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, enfermedades pulmonares crónicas y el cáncer, que pueden producir complicaciones en la salud a largo plazo, para lo cual es necesario tratamientos prolongados y cuidados continuos. 

Estas enfermedades se pueden prevenir en un 80 % de los casos, adoptando estilos de vida saludables desde la infancia como mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, no fumar, no consumir alcohol, asistir regularmente a control médico para detectar factores de riesgos que puedan ser modificables y evitar su aparición.

Durante la contingencia, es necesaria la vigilancia de estas enfermedades crónicas, ya que, al ocurrir la interrupción de los tratamientos, puede convertirse esto en una amenaza inmediata para la vida. La falta de acceso a medicamentos puede incrementar el riesgo de infarto de miocardio, arritmias, insuficiencia cardiaca aguda, accidentes cerebrovasculares, descompensaciones de la diabetes y respiratorias y del cáncer que sea tratado al momento. 

Históricamente, las personas creen que por unos días no pasa nada si no toma su medicamento, o lo divide para que le dure más días (lo que reduce la efectividad), o abandono total al no disponer de opciones de reemplazo. Cuidar la salud de las personas después de un terremoto es asegurarnos de que los afectados reciban sus medicamentos, canalizados a través de equipos de salud debidamente identificados y coordinados para respetar los estándares internacionales: verificación de caducidad, revisar exposición al polvo o agua, mantener cadena de frío en caso de vacunas o de insulinas (usando cajas térmicas validadas con gel refrigerante) en zonas sin energía eléctrica, priorizando presentaciones en blíster y envases de plásticos para evitar rotura y contaminación, llevando registros, y dándole prioridad a la población vulnerable. La solidaridad debe continuar con las personas afectadas.

¡Dios nos acompaña!

Mirecly L. Guzmán Ramos.
Especialista en medicina interna y cardiología.
PhD en Ciencias Médicas.
Instagram:
@soytucardioprevencion

Telodigodecorazonvzla@gmail.com
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Mirecly L. Guzmán Ramos