Según fuentes cercanas, la herramienta —capaz de actuar de forma autónoma— determinó que la mejor solución era "eliminar y recrear el entorno", lo que provocó una caída que afectó a múltiples clientes.
Amazon explicó que, por defecto, Kiro solicita autorización antes de realizar acciones, pero en este caso el ingeniero implicado contaba con permisos más amplios de lo previsto.