Uno de los temas que más a preocupado a la población, por lo menos acá en el estado Carabobo, es el tema de las edificaciones y la habitabilidad de las mismas; en torno a esto, el especialista detalló de una manera sencilla el funcionamiento del protocolo del "semáforo", una metodología de inspección técnica preliminar implementada en conjunto con el Colegio de Ingenieros de la entidad, y otros entes gubernamentales para evaluar la habitabilidad de las estructuras.
El "Semáforo" de Habitabilidad
Vidarte explicó que, tras un sismo de gran magnitud, equipos formados de inspectores —quienes realizan una evaluación preliminar— aplican un sistema de marcado por colores para determinar la seguridad de los inmuebles:
- Etiqueta Verde: El edificio se encuentra en plenas condiciones de habitabilidad.
- Etiqueta Amarilla: La edificación es habitable, pero presenta características o daños puntuales en zonas específicas que no comprometen la estructura. "Esa pared de bloque sufrió tanto que está a punto de caerse, pero el edificio no tuvo daño estructural según la inspección. Ese edificio está en amarillo... porque esa pared hay que cambiarla", ejemplificó.
- Etiqueta Roja: La estructura no es habitable, reviste peligro y requerirá una segunda inspección mucho más profunda o reparaciones severas.
Normas estrictas para el uso de ascensores
El experto fue categórico al definir la conducta humana respecto a los elevadores: "Durante el sismo no me muevo. Termina el sismo, no uso el ascensor. Me voy por la escalera". Advirtió que utilizarlo tras el evento es un riesgo alto debido a que el aparato puede perder la verticalidad por pocos grados, trancarse y dejar a las personas atrapadas.
No obstante, aclaró que una vez que el edificio reciba la etiqueta verde y una empresa certificada revise los elevadores, no existe impedimento legal para su uso: "Es obligación garantizar la comodidad y confort de un edificio porque no tienen ninguna excusa. No existe oficio de ningún ente oficial que diga que todos los ascensores de Venezuela están prohibidos utilizarlo. Eso es falso".
Asimismo, desmitificó el temor a la asfixia por confinamiento: "Cuando un ascensor se queda encerrado, no le va a faltar el oxígeno a nadie porque eso no está sellado al vacío... la mayor cantidad de afectaciones de las personas encerradas en ascensor tienen origen desde el punto de vista psicológico".