La sesión, formaba parte de una campaña benéfica auspiciada por Unicef con refugiados y quiso el destino que los beneficiarios fueran la familia de Yamal, que ahora es el nuevo ídolo de España. Hace un par de años que la fotografía salió del olvido y ahora ha tomado una gran importancia,
“Casi dos décadas después, la escena adquiere un significado imposible de prever. Este domingo, el joven futbolista que bañaba al niño y aquel bebé se enfrentarán en la final del Mundial entre Argentina y España”, recuerda una publicación de El País. “Messi y Lamine Yamal. El vigente campeón que ha dominado el fútbol frente al futbolista llamado a liderar la siguiente generación”.
El fotógrafo fue Joan Monfort, quien recordó que el tímido Messi no sabía cómo cargar al bebé. Yamal, siempre sonriente, tenía apenas seis meses de vida. Ahora le enfrenta por la copa de campeón. “Lamine era muy simpático”, recordó Monfort. “Se ganó a Messi en dos sonrisas”
“Fue una foto complicada. Messi antes era aún más tímido que ahora. Pero es muy profesional y lo puso fácil. Estaba tranquilo, paciente, alegre. Coger el niño no era su especialidad, pero lo hizo muy bien”, explicó Monfort hace un tiempo.
“Ojalá sí que pueda enfrentarme a él en una final, ya que no se pudo en la Finalissima”. Pero con su opinión sobre el ídolo no bromea: “Para mí es el mejor y lo sigue demostrando. Tiene ventaja sobre todos y tiene 40 años”.
Por su parte, Messi ha dicho que "hay una generación de futbolistas que es muy buena y que tiene muchos años por delante, pero si me tengo que quedar con uno por la edad, por lo que ha hecho hasta ahora y por el futuro que puede llegar a tener, es Lamine. No hay duda, para mí es el mejor”.