La cosmetología y los faciales se sumaron a su arsenal, con la perfección de una técnica que prioriza la salud sobre la estética superficial
Carabobo.- Yireth Cadena no siempre soñó con ser empresaria de la belleza. En 2020, una capacitación impuesta por su madre despertó en ella una pasión inesperada.
Hoy, a sus 22 años, lidera “Elite Gold Studio”, un santuario estético en Valencia que ofrece manicura, hasta tratamientos capilares, entre otros tratamientos de belleza. Su historia es un testimonio de resiliencia, fe y construcción colectiva.
El despertar de la vocación
Lo que comenzó como una obligación a los 15 años se transformó en amor propio. Yireth descubrió que arreglar cejas no era trabajo, sino arte. “No hay nada mejor que trabajar haciendo lo que amas”, confesó en una entrevista para la editorial Notitarde. Tras migrar a Valencia invirtió en más de diez cursos especializados. La cosmetología y los faciales se sumaron a su arsenal, con la perfección de una técnica que prioriza la salud sobre la estética superficial.
Un milagro en siete días
La creación de su local no fue planificada fríamente; fue divina. Tras una experiencia laboral tóxica, su madre oró por un cambio. En menos de una semana, apareció el espacio actual. “Fue dólar a dólar, paso a paso”, recordó Yireth. Lejos de apropiarse del éxito, lo comparte: “Esto es de mis padres, de mi novio, de Dios”. Para ella, el emprendimiento es un esfuerzo colectivo donde el apoyo familiar fue el cimiento indispensable.
Más que belleza, una experiencia
En @elitegold_studio, la cliente no es un número. Yireth analiza necesidades reales: ¿Uñas frágiles? ¿Problemas hormonales visibles en la piel? Cada servicio es personalizado. “Brindamos una experiencia donde el cliente se siente como es casa”, aseguró. Desde la temperatura del aire hasta la música de fondo, todo está diseñado para el bienestar. Sus clientas la consideran su “psicóloga”; Confiado en ella sus alegrías y tristezas. Esa conexión humana fideliza más que cualquier promoción.
Sueños de gran escala
La visión de Yireth trasciende las fronteras locales. Aspiran a expandirse nacionalmente con sedes grandes que integran spa y bar exclusivo para mujeres. “Quiero que digan Elite Gold Studio y sepan que hay calidad en Caracas, Maracay o el Oriente y quien quita, que en todo el país”, proyectó. Su meta es crear ecosistemas de relajación integral y demostrar que, una manicurista puede construir un imperio de bienestar.