Esta sinergia garantiza resultados superiores, cubriendo variables que un solo operador difícilmente puede manejar simultáneamente
Carabobo.- Las empresarias carabobeñas Freidhymar Torrealba y Yusmari Medina identificaron un vacío en San Diego en diciembre de 2024: la falta de estudios fotográficos de calidad. Por eso, en una entrevista para la Editorial Notitarde, ambas hablaron de cómo lo que inició como sesiones navideñas en un salón amplio, evolucionó rápidamente.
Para abril de 2025, inauguraron “Vibes Estudio Fotográfico”, consolidándose como el ciclorama más grande de Carabobo con 25 metros cuadrados, diseñado para albergar grandes capacidades y múltiples proyectos creativos.
Construcción con visión global
“El proceso constructivo fue ágil pero especializado”, expuso Medina, quien destacó la participación de un carpintero venezolano, conocido en Uruguay y radicado en Margarita. Este profesional viajó específicamente al espacio de las emprendedoras para materializar su visión.
Junto a otro especialista, este equipo entendió la necesidad técnica y estética de las socias, y así transformar una idea abstracta en un espacio funcional. Esta conexión internacional refleja la capacidad de Vibes Estudio Fotográfico para integrar talentos diversos en pro de un objetivo local.
Más que imágenes, experiencias
Torrealba destacó que el diferencial no es solo técnico, sino humano. “Las personas se van contentas de @vibesestudio”, aseguró. El estudio busca que clientes, especialmente mujeres, superen inseguridades y se sientan ‘divas’.
"La empatía es clave, al ser madres comprendemos la dinámica familiar para que así los niños disfruten del espacio y las familias se relajen. No se trata solo de posar, sino de vivir el momento con comodidad y confianza plena”, sostuvo Yusmari.
Soluciones integrales para creadores
Vibes elimina las barreras logísticas para los fotógrafos, ya que ofrecen alquiler de accesorios, vestuario para bebés y embarazadas, además de equipos de iluminación continua y flashes compatibles con Nikon, Canon o Sony.
“El fotógrafo llega solo con su cámara; el estudio provee el resto. Esto quita peso operativo al profesional, permitiendo enfocarse en la creatividad sin preocuparse por adquirir fondos o vestidos costosos que suelen tener uso limitado”, resaltó Freidhymar.
De anfitrionas a protagonistas
Ante la demanda de clientes sin fotógrafo propio, las socias decidieron profesionalizarse. Pronto lanzarán su marca personal como dúo fotográfico. Esta modalidad permitirá una atención detallada: mientras una captura la imagen, la otra ajusta luces, peinados y expresiones.
Esta sinergia garantiza resultados superiores, cubriendo variables que un solo operador difícilmente puede manejar simultáneamente. Además, planean formaciones con expertos para elevar el estándar local.
El poder del proceso
Freidhymar cierra con un mensaje de resiliencia: “Nada es imposible cuando tienes enfoque”, y advirtió contra la ilusión de ver solo el resultado final de otros emprendedores sin valorar su proceso.
Vibes nació de una pequeña idea ejecutada con pasión. Por eso, el consejo de Medina a los nuevos emprendedores es claro: “No se desanimen por el punto de partida. Cada gran proyecto comienza pequeño; la clave está en proyectar la visión con determinación y entender que el éxito es una construcción diaria, no un destino inmediato”.