La etóloga Jane Goodall, la inventora Hedy Lamarr, y la escritora Mary Somerville; sus nombres resuenan hasta el día de hoy por sus contribuciones al desarrollo de la sociedad
Revista del Domingo.- A lo largo de la historia, han sido miles las mujeres que han marcado hitos con su valentía, empatía, sabiduría y conocimientos. Este 8 de marzo, queremos conmemorar el día remarcando en especial el trabajo de tres mujeres que, gracias a su persistencia, fueron pioneras en diferentes rubros y con sus investigaciones contribuyeron al desarrollo y avance de la sociedad.
La etóloga británica Jane Goodall, la actriz e inventora austriaca Hedy Lamarr, y la escritora Mary Somerville; sus nombres resuenan y se mencionan hasta el día de hoy por sus asombrosos aportes en diferentes industrias, disciplinas y áreas del mundo.
En esta oportunidad, nos trasladaremos al pasado para descubrir la trayectoria de ellas y con qué cara afrontaron los retos y desafíos de la época, impuestos por una sociedad arraigada a la discriminación de sexo.
¿Sabías que la primera vez que se usó la palabra “científico” fue para referirse a una mujer?
En 1834, la científica, escritora y erudita escocesa, Mary Somerville, se convirtió en la primera persona descrita por la prensa de la época como "científica" gracias a su libro "The Connection of the Physical Sciences" (La conexión de las ciencias físicas).
Hasta entonces, existían palabras para referirse a las diferentes disciplinas de la ciencia, pero no había un término que sirviera para describir un trabajo interdisciplinar como el de Mary Somerville. Era como el término “artista” , el cual engloba muchas áreas.
Su trabajo sobre las alteraciones en la órbita de Urano fue la base de la investigación realizada por el astrónomo John Cush Adams, que le condujo a su vez al descubrimiento de Neptuno en el año 1846.
De forma autodidacta, estudió Matemáticas y Astronomía, y en 1835 también fue elegida como la primera mujer en ser miembro honorario de la Royal Astronomical Society.
De pequeña, pese a todos los intentos de sus padres de inculcarle los valores tradicionales de futura ama de casa, como sastrería, piano y pintura, fue a los 16 años que Somerville llegó a las matemáticas, gracias a su profesor de dibujo.
Su biografía es aún más increíble: fue tutora de Ada Lovelace, la pionera de la programación y fue la primera en firmar la petición que pedía al Parlamento el derecha al voto de las mujeres.
De la actuación a la invención
Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida en Hollywood como Hedy Lamarr, fue una reconocida actriz austriaca que incursionó en el mundo de la fama por protagonizar el primer desnudo integral de la historia del cine en 1932. Sin embargo, su vida dio un giro cuando decidió huir de su asfixiante matrimonio a Estados Unidos.
Tras haber asistido con su ex marido, un magnate de la industria armamentística llamado Fritz Mandl, a reuniones y fiestas donde asistían líderes como Mussolini y Hitler, Lamarr recopiló todo tipo de información acerca de la tecnología armamentística nazi, para luego usar a su favor.
Al llegar al país norteamericano, Hedy ofreció sus servicios al Gobierno. Más tarde ya ubicada en el departamento de tecnología militar, se dio cuenta de que las señales de radio que guiaban a los torpedos de la armada norteamericana eran muy fáciles de interceptar.
Fue entonces cuando elaboró junto con su amigo el compositor George Antheil un sistema de detección de torpedos teledirigidos. Inspirado en un principio musical, este funcionaba con 88 frecuencias, las equivalentes a las teclas del piano, y era capaz de hacer saltar señales de transmisión entre las frecuencias del espectro magnético.
Años más tarde la tecnología de Lamarr se utilizó para interceptar las comunicaciones y el control de los torpedos. A día de hoy este método se emplea para los sistemas de posicionamiento por satélite, como el GPS, y fue el precursor del wifi.
El valor de no subestimar la naturaleza
“Usa tu inteligencia, no seas violento, y no te rindas” es lo que aconsejó la etóloga Jane Goodall a sus 90 años a aquellas personas que aspiran alcanzar la cima en sus vidas; una conclusión a la que llegó luego de estudiar a fondo la forma de actuar de los chimpancés en su hábitat natural.
Jane Goodall nació el 3 de abril de 1934 en Londres. Allí vivió su infancia, rodeada de animales y soñando con escribir sobre ellos en África. A los 23 años comenzó a hacer realidad su sueño viajando a Kenia, con la arriesgada misión de investigar por primera vez a los primates salvajes de la zona.
“No pensaba convertirme en científica, en aquellos tiempos no había chicas científicas. Y de hecho, tampoco había hombres que vivieran en la naturaleza. Así que mi modelo a seguir fue Tarzán. Mi sueño comenzó cuando compré ese libro.” expresó la científica a The New York Times.
Con más de 30 libros en su haber, su perseverancia permitió echar luz en el entonces desconocido mundo de los chimpancés, revelando su conducta instrumental, estructura social, caza, guerra entre grupos, altruismo, dominancia, canibalismo, crianza y adopción, entre muchos otros aspectos.
Jane Goodall es Doctora en Etología por la Universidad de Cambridge desde 1965. Debido a su extraordinario aprendizaje en terreno, fue una de las pocas personas admitidas para hacer un doctorado sin haber cursado previamente estudios de grado.
Tras conocer a profundidad la historias de estas tres ejemplares mujeres, no queda duda que, no se trata del escenario, se trata de la capacidad que tengamos de transformar los desafíos en oportunidades; hoy en el Día Internacional de la Mujer, lo tenemos mas presente que nunca.