Samuel Moncada, recordó que, Venezuela ha sostenido "de manera constante" que las cuestiones relativas a su integridad territorial "no pueden someterse a mecanismos de resolución de controversia por parte de terceros"
País.- El representante de Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Samuel Moncada, rechazó este miércoles la jurisdicción del máximo tribunal de las Naciones Unidas en el conflicto con Guyana por la región del Esequibo.
"Venezuela no ha consentido en ningún momento someter esta controversia a la jurisdicción de ninguna corte o tribunal arbitral", indicó Moncada ante los jueces de la CIJ durante el turno de palabra de Venezuela en la semana de audiencias sobre dicha disputa territorial que se celebra esta semana y hasta el próximo lunes en La Haya.
El representante venezolano recordó que, durante casi un siglo, Venezuela ha sostenido "de manera constante" que las cuestiones relativas a su integridad territorial "no pueden someterse a mecanismos de resolución de controversia por parte de terceros".
"Esa postura no es ni circunstancial ni estratégica, es estructural, forma parte de su conducta internacional de su ordenamiento jurídico interno y de su concepción de cómo deben protegerse sus intereses más esenciales", recalcó.
La CIJ tratará de dilucidar la validez del laudo arbitral del 3 de octubre de 1899 que fijó la frontera entre la entonces Guyana Británica y el país caribeño, y que Caracas declaró nulo en 1962 al considerar que estuvo rodeado de irregularidades.
"Los derechos históricos de Venezuela son irrenunciables y Venezuela está decidida a defenderlos en paz", declaró al tribunal el representante venezolano.
El litigio se remonta a marzo de 2018, cuando Guyana presentó una demanda ante la CIJ para que declare la "validez jurídica y el efecto vinculante" de ese laudo, así como el carácter definitivo de la delimitación fronteriza de un territorio que reclama Venezuela.
Pese a no reconocer la legitimidad de la CIJ, Moncada dijo que "Venezuela se encuentra hoy aquí porque no puede permanecer en silencio ante un proceso que Guyana pretende utilizar para redefinir unilateralmente" la controversia.