Patrimonio Cultural: Municipio Morán, estado Lara
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Patrimonio Cultural: Municipio Morán, estado Lara

Hablar del municipio Morán es descubrir un tesoro que aún guarda al sur del estado Lara
8 de marzo de 2026
País.- Desde la mirada de la radiodifusión sonora que transmite, difunde, educa y enriquece, en este recorrido turístico, natural, cultural y patrimonial, hablaré del municipio Morán, estado Lara y de algunos de sus elementos asociados, declarados Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-07-2005. Hoy, como Portadora Patrimonial de la Nación (Gaceta Oficial N° 43.127 del 14-05-2025).

El municipio José Trinidad Morán, también conocido como «la ciudad madre de Venezuela» por ser la primera capital de la nación y su capital El Tocuyo, se encuentra dividido en ocho parroquias: Anzoátegui, Bolívar, Santa Cruz de Guaríco, Hilario Luna y Luna, Humocaro Bajo, Humocaro Alto, La Candelaria y Morán. La economía se fundamenta principalmente en la agricultura, con una marcada producción de café en las zonas montañosas del municipio. En el valle, predominan los cultivos de caña de azúcar y hortalizas, configurando un paisaje agrícola diverso y esencial para la región. El Tocuyo, madre de ciudades, fundada un 7 de diciembre de 1545 como Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción, no es solo un centro poblado, es el origen. Tras el paso por Coro, el valle del río Tocuyo se convirtió en el crisol donde indígenas Cuibas y Gayones se encontraron con los primeros colonizadores. Allí, entre surcos de tierra fértil, españoles, portugueses e italianos sembraron mucho más que semillas, forjaron una unidad política y social que se expandió hasta Quíbor, Sanare y los Humocaros, convirtiéndose en el Corregimiento de Indígenas más vasto de nuestra historia.


Hablar del municipio Morán es descubrir un tesoro que aún guarda al sur del estado Lara. Es un lugar donde los paisajes de Los Humocaros y Hato Arriba parecen sacados de un sueño, coronados por la majestuosidad de la Cascada del Vino. Pero Morán es mucho más que postales; es la raíz misma de nuestra identidad larense, es allí donde el golpe musical y el baile del Tamunangue cobran vida, convirtiendo a esta zona en un destino turístico por excelencia donde la naturaleza y la tradición bailan al mismo son. Recorrer el municipio se encuentra con una geografía que honra sus nombres originales, grabados en el tiempo: desde Santa Cruz de Guaríco, custodiando las fuentes del río Guajira, hasta San Antonio de Padua en el valle de los naranjos de Humocaro Alto. El camino nos lleva también por Nuestra Señora del Rosario de Humocaro Bajo y San Felipe Apóstol de Barbacoas, poblaciones abrazadas por parques montañosos y relieves que parecen susurrar historias.

Aunque la mayoría de estos pueblos han abrazado la modernidad en su arquitectura, las barbacoas se detiene en el tiempo. Allí, el paisaje colonial se niega a marcharse; sus viviendas de dos plantas, con sus pisos de madera y techos de tejas, flanquean calles pavimentadas que invitan al sosiego. Ya sea cruzando las laderas del río El Tocuyo para llegar a los Humocaros, o tomando la ruta hacia Biscucuy para alcanzar Guaríco, cada trayecto es un reencuentro con la esencia misma del estado Lara. La vocación de esta tierra siempre ha sido el trabajo. Desde las vegas del río donde la caña de azúcar echó raíces, hasta las primeras cabezas de ganado que llegaron de la península para luego poblar nuestros llanos occidentales, El Tocuyo alimentó a una nación en formación. Pero su riqueza no fue solo material. Sus conventos y cofradías, donde blancos, pardos, indios y negros convivían en sus propios ritos, fueron nidos de intelectuales, poetas y músicos que moldearon el pensamiento del país, aun cuando la ciudad, recelosa de su estabilidad, mirara con prudencia los primeros vientos de independencia.

Sin embargo, la historia también sabe de cicatrices, el 31 de agosto de 1950, la tierra tembló y un sismo feroz intentó borrar su arquitectura centenaria, pero El Tocuyo es resiliente. Aunque hoy solo las ruinas de Belén, el templo de Santo Domingo o el convento de San Francisco nos hablen de aquel ayer, la esencia permanece intacta, con el verde de los cañaverales custodiando la ciudad, recordándonos que su vocación ancestral sigue tan viva como el primer día. El patrimonio de Morán no solo se encuentra en sus piedras, sino también en sus aguas vivas, lugares como La Mata son mucho más que un nacimiento de agua cristalina, son boticas naturales de plantas medicinales y espacios donde la comunidad se encuentra para celebrar la vida. Esa misma conexión sagrada se siente en la Cascada Las Adjuntas, donde el agua que baja de la montaña de Guaríco se convierte en escenario de fe. Allí, cada 23 de junio a la medianoche, el rugido de la caída de agua de cinco metros se mezcla con el fervor popular. Los lugareños se sumergen en un ritual de bienvenida a San Juan, purificando el alma en un estanque que es, a la vez, motor económico y corazón cultural de su gente. ¡Visitemos, preservemos, salvaguardemos/salvaguardiemos los elementos naturales, culturales y patrimoniales del municipio Morán, estado Lara! 
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Danfny Velásquez