El ministro, calificó las medidas coercitivas unilaterales como ilegales e ilegítimas, y enfatizó que han causado un impacto negativo en la población venezolana.
Asimismo, se refirió a la solicitud de España para que la UE levante las sanciones contra la presidenta encargada Delcy Rodríguez, destacando que la medida podría representar un paso hacia el restablecimiento de la legalidad internacional.
Destacó que el sistema de sanciones ha generado graves consecuencias en la economía y la vida cotidiana de los ciudadanos. Según Gil, estas medidas han funcionado como un mecanismo de presión política y económica, con el objetivo de generar inestabilidad en el país y forzar cambios políticos desde el exterior.
Durante su discurso, calificó las sanciones como una forma de “agresión económica” que busca asfixiar al Estado y limitar su funcionamiento.
Indicó, que estas medidas no solo afectan a funcionarios o líderes políticos, sino que impactan directamente en el bienestar del pueblo, afectando la alimentación, los servicios y el acceso a bienes esenciales.