Durante una entrevista, Saab rechazó que la identificación de personas con animales constituya un derecho humano.
En sus declaraciones, el titular del Ministerio Público afirmó que estas manifestaciones “no son derechos, sino expresiones de un plan global para generar caos interno”, al referirse a niños y jóvenes que adoptan posturas y sonidos de animales en espacios públicos.
Asimismo, advirtió que estas corrientes buscan normalizar conductas que, a su juicio, atentan contra la dignidad y la naturaleza de la raza humana, y expresó su preocupación por el impacto que estas tendencias podrían tener en la infancia, bajo el pretexto de supuestos derechos sexuales que, según Saab, pretenden legalizar desviaciones como la pedofilia.
Saab, comparó este fenómeno con una estrategia de guerra híbrida orientada a confundir a la población presentando “lo malo como bueno” y señaló que estas conductas impropias no contribuyen al progreso ni a la convivencia, sino que representan una distorsión que debe ser vigilada por la justicia para proteger la salud mental y la integridad de la familia venezolana.