Asimismo, explicó que aunque hace una década Venezuela alcanzó un máximo de ocho mil 100 millones de dólares en productos no petroleros ni auríferos, la pandemia y la coyuntura económica provocaron una contracción notable.
En este sentido, destacó la consolidación de productos del mar como el camarón y el cangrejo, además del cacao, el café y el ron, este último con presencia en más de 45 naciones.
Señaló, el repunte de materias primas como hierro y aluminio en estado natural, con envíos hacia Italia, así como la recuperación de la arcilla refractaria, mercado en el que Venezuela volvió a posicionarse como proveedor relevante.
En el segmento de mayor valor agregado, mencionó la colocación de bases para esencias cosméticas en Europa y el crecimiento de la agroindustria local.
"Pasamos de tener tres marcas de harina de maíz (fundamental en la dieta de los venezolanos) a tener 40; el mercado nacional se nos quedó pequeño", afirmó.
Gozález, consideró prioritario optimizar la logística comercial en países del Caribe y adelantó que existen conversaciones para reactivar esos mercados y fortalecer sectores como el plástico, el calzado y el textil.