“Aquella persona que sea sujeto del amparo y del cobijo de la ley de amnistía también tiene que entender que nosotros tenemos que jugarle limpio a Venezuela”, resaltó.
Brito explicó que la normativa, aprobada en primera discusión, posee un carácter garantista bidireccional. "Por un lado, el Estado venezolano facilita el reencuentro de ciudadanos con sus familias y la sociedad; por el otro, quienes reciban este beneficio deben actuar con honestidad hacia el país", dijo. Subrayó que "no es momento de agendas ocultas ni de atender intereses externos, sino de trabajar por la estabilidad política y económica de la nación".
Mencionó que la propuesta busca que "los cambios futuros ocurran en un clima de paz y gobernabilidad", por lo que resaltó que “esta es la oportunidad para el reencuentro del país, para unificar el país para que los cambios por venir puedan darse en paz”.
También destacó que el debate parlamentario "mantuvo un nivel de respeto y sentido nacionalista, enfocado en el perdón y la superación de conflictos previos". Advirtió que existen sectores interesados en mantener narrativas de confrontación, por lo que la ley funciona como una herramienta para neutralizar planes desestabilizadores.
"Esta ley no es el primer esfuerzo de pacificación que se realiza en el país, lo que demuestra la voluntad sostenida del Estado por el diálogo", enfatizó.
Brito añadió que el proyecto pasará ahora a una segunda discusión para perfeccionar sus alcances. "La amnistía es una oportunidad significativa para pedir perdón y avanzar hacia una Venezuela unificada que respete el hilo constitucional”, puntualizó.