Gil manifestó que el representante de un “Gobierno producto de un golpe de Estado en contra del presidente Pedro Castillo, y de un posterior proceso manchado por la ilegitimidad, opina de democracia y orden constitucional en Venezuela, país que puede darle lecciones de dignidad y orden constitucional”.
En sus declaraciones, Gil expresó su solidaridad con la voluntad del pueblo peruano, al señalar que la actual gestión en Lima carece de respaldo popular y se sostiene bajo narrativas contradictorias.
Gil enfatizó la necesidad de que el país andino retome su senda democrática y sus raíces históricas comunes con la región.
“Ojalá el pueblo peruano recupere más temprano que tarde su verdadera esencia de pueblo bolivariano, secuestrado hoy por quienes robaron la democracia y la mantienen sin el apoyo popular, escondiéndose tras discursos cargados de cinismo”, señaló.
Reafirmó su rechazo "a cualquier intento de tutela externa", al mantener "la defensa de la estabilidad y la autodeterminación nacional".