Según el Daily Pakistan, los testigos informaron a la Policía de que podría tratarse de un atentado suicida. Fuentes policiales señalaron que el presunto atacante fue detectado e interceptado antes de llegar a la congregación principal, lo que habría evitado un mayor número de víctimas. La zona ha sido acordonada y la investigación sigue en curso, por lo que aún no se ha difundido un balance oficial de heridos o fallecidos.
"Hemos llevado a varias personas a los hospitales. No puedo decir cuántos han muerto en este momento, pero sí, hay personas fallecidas", declaró un agente policial a medios locales.
Las autoridades declararon el estado de emergencia en los hospitales Pims, Polyclinic y CDA de Islamabad para atender a los heridos. Por orden de la dirección de Pims, se activaron protocolos completos de emergencia y se pusieron en máxima alerta los servicios de urgencias, traumatología, unidad de quemados y neurología.
Los equipos de rescate trasladaron a los lesionados principalmente a Pims y al Polyclinic Hospital. El ataque se produce meses después de un mortífero atentado suicida en noviembre de 2025, en el que murieron una docena de personas y más de dos decenas resultaron heridas.