País
Trabajo infantil pone en riesgo el desarrollo evolutivo de menores
Jóvenes son propensos a sufrir problemas psicológicos al integrarse al campo laboral a temprana edad
5 de octubre de 2023
País.- El trabajo infantil es uno de los problemas que la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha catalogado como “de especial atención”, debido a que según las cifras que maneja esta institución, el 10% de los niños en el mundo trabaja, en lugar de ir a la escuela.

En Venezuela, este flagelo no es ajeno, ya que en varias de sus ciudades se pueden ver a niños y adolescentes mendigando o vendiendo productos de forma informal, algo que según expertos y diversas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), denuncian que “han querido invisibilizarlo” por no publicarse cifras oficiales respecto a este tema.

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Las últimas estadísticas, publicadas en el año 2007, registraron que cientos de menores, entre los 10 y 15 años, estaban incorporados al campo laboral y según la Red por los Derechos Humanos del Niño, Niña y Adolescente (Reddhnna), esta cifra iba en aumento por diversos factores sociales y económicos.

La participación de infantes en diversos trabajos tiene su origen y sus causas, así como consecuencias legales y psicológicas que pueden perjudicar a los involucrados, tanto al niño como a su entorno.

Aspectos psicológicos 

En una entrevista para Notitarde, la psicóloga Francia Girón, señaló que una de las principales consecuencias de los jóvenes que se integran al campo laboral es que no disfrutan el proceso correspondiente a su etapa en el desarrollo evolutivo.

“Al no poder compartir con sus pares y no poder vivir una infancia normal, los pequeños pueden tener repercusiones en su salud mental, como lo son el estrés, baja esperanza en el futuro, problemas de autoestima y dificultades para vincularse emocionalmente”, expresó.

De igual forma, destacó que los menores que realizan estas labores son propensos a ser víctimas de abuso, ya que “están completamente expuestos en un ambiente de adultos”.

A su vez, explicó que estas actividades en la mayoría de los casos no aportan ningún beneficio a los más pequeños.

“Los fines del trabajo son aportar a la sociedad y lucrarse, ninguna de las dos cosas son responsabilidad de los niños, y la mayoría de las veces, esta actividad no los beneficia directamente, ni personal ni económicamente”, comentó.

Girón aclaró que uno de los patrones que más se repiten en los casos de niños empleados son la ausencia o problemas de adicción de los padres, y éstos son contratados por personas con tendencia delictiva.

La especialista también precisó que este problema social es una de las causas de deserción escolar, aunque en algunos casos, “no es un abandono total a los estudios, sino temporal”.

Aspectos legales 

Por su parte, la abogada Jennifer Manzano, resaltó en una conversación con esta casa editorial que la edad mínima para ejercer un trabajo en Venezuela son los 14 años. Los menores podrán ser contratados siempre y cuando tengan un permiso especial expedido por el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Cpnna).

De igual forma, informó que los jóvenes podrán gozar de todos los derechos laborales, así como de días de descanso y remuneración, aún así, si es en un negocio familiar tanto urbano como rural.

Manzano detalló que estos comercios formales deben cumplir los requisitos establecidos en la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna), y que funcionarios del Cpdnna realizarán mensualmente una inspección para evaluar las condiciones laborales del menor.

La jurista también alertó que el trabajo informal ha sido uno de los espacios donde más se desempeñan los infantes, y que, a su juicio debería ser penado de una forma correcta a aquellos que contraten a niños para estos actos.

“El trabajo informal como su propio nombre lo indica, debido a su informalidad no tiene ningún respaldo legal sino que va en perjuicio a cualquier actividad comercial que se requiera, y más al tratarse de un menor que no cuenta con las capacidades para ejercer una labor. Esto es una violación de los derechos humanos fundamentales, que ha demostrado truncar el desarrollo de los niños, pudiendo conducir a daños físicos o psicológicos que les durarán toda la vida, es por eso que debería ser penado”, dijo.

Deserción escolar

Asimismo, añadió que estas prácticas han dificultado el acceso a la educación de muchos niños, ya que en varios casos han dejado de ir a la escuela para conseguir sustento.

“La realización de actividades laborales impide que los pequeños asistan a la escuela y supone que tengan que abandonar las clases de forma prematura o se vean en la obligación de combinar sus estudios con un trabajo, muchos de ellos no van a la escuela porque tienen que laborar para que su familia salga adelante”.

Sanciones y denuncias

La profesional del derecho puntualizó que son sancionados todos aquellos patronos o padres que incumplan lo establecido en ley, así como los progenitores corren el riesgo de perder la custodia.

“La Lopnna establece en su contenido las sanciones aplicables a aquellas personas que inflijan lo establecido en esta ley, perjudicando o afectando los derechos de los niños, niñas y adolescentes. La ley para proteger a los menores restringen la patria potestad de uno de los padres que está permitiendo la explotación laboral del menor y no permitirle el acceso al estudio, que es una de las principales obligaciones de los padres. Por lo cual quedará bajo la patria potestad del otro padre la responsabilidad de crianza”.

Finalmente, comunicó que las denuncias sobre explotación infantil son realizadas ante el Cpnna y todo aquel que conozca sobre un caso puede hacerla, ya sea el afectado o un tercero.
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VÍA Hermes Bermúdez
FUENTE Editoría de Notitarde