Opinión

Ahí el Ágora: Las señales que confirman

Hablar de Dios, orar y reflexionar de sus maravillas, es tarea de todos y no solo de doce líderes
10 de febrero de 2026
Opinión.- La importancia de llevar el mensaje de nuestro Señor Jesucristo, el poder que subyace en la evangelización y en pregonar la verdad absoluta que es la palabra de Dios. Vivimos tiempos convulsos, distorsionados y muy peligrosos, como para no tener en cuenta las instrucciones y el mandato dejado por nuestro Maestro.

No hablar de Jesús es banalizar (restar importancia) a la autoridad que representa su palabra. Cualquier tema, por muy apasionante que sea, jamás se compararía al impresionante atractivo y al demoledor poder que posee las escrituras inspiradas y dejadas por el Padre de las luces y hacedor de maravillas.

En Marcos capítulo 16:20 luego de la Ascensión de Jesús para sentarse a la diestra de Dios, se inicia la salida para predicar. “ Y ellos saliendo, y predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”

1. Todos quienes conformaban la iglesia primitiva y no solo los Doce Apóstoles, salieron. Es decir, esto no es exclusivo para determinados líderes, sino que la prerrogativa también es para la iglesia en general, la responsabilidad de expandir el reino es de todos quienes creemos en el Señor.

2. La predicación fue en todas partes. Bueno es destacar que el Evangelio de Cristo al final del primer siglo fue expandido —de manera majestuosa— a una mayúscula parte del Imperio Romano. Así como fue tocado una buena parte de ese territorio, hoy día también hay territorios que aún no han sido alcanzados por las bondades cristianas.

3. Dios obraba. Los pregoneros no estaban solo. Jesús mismo obra, pero todos quienes le seguimos, debemos obedecer sus mandatos. Hay un manual de procedimiento que hay que cumplirlo al pie de la letra. No podemos esperar grandes cosas si desobedecemos su palabra; recordemos algo, no pueden estar dos juntos, si no hay acuerdo.

4. Confirmación de la palabra. La siembra de la palabra, lo dicho por Él mismo, no espera más nada que la certeza de su cumplimiento. Si Él lo dijo, Él lo hará.

5. La señales siguen la verdad. Para la comprobación de que el Evangelio de Cristo se está predicando, los milagros, las liberaciones comienzan a ocurrir, los demonios terminan huyendo, las sanidades se hacen normales; es decir, cuando es verdaderamente la palabra de Dios y las almas aceptan la soberanía de Cristo, entonces el Evangelio es auténtico.

Sin embargo, cuando las señales no siguen ni patentan lo que se está predicando y no ocurren milagros, entonces no se está resaltando a Jesús, sino “tontadas” y fábulas son las que se están diciendo. Pendiente con eso.

Sí se puede amigo lector (a). Es por aquí la plaza pública comunicacional!

Otrosí o nota: Hablar de Dios, orar y reflexionar de sus maravillas, es tarea de todos y no solo de doce líderes. Invito a quienes quieran acompañar a este servidor quien suscribe a las próximas reuniones escolares, para darle a la niñez, a la juventud y a los directivos de las instituciones educativas, la bendición de orar y de la palabra de Dios.
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Editoría de Notitarde