Todas aquellas situaciones claves de la vida de una persona tienen su origen en el periodo prenatal
Opinión.- Todas las formas de expresión, junto con la creación de las creencias, las experiencias emocionales, los patrones repetitivos afectivos, profesionales o existenciales, los síntomas y las enfermedades; en fin, todas aquellas situaciones claves de la vida de una persona tienen su origen en el periodo prenatal.
En efecto, lo percibido cada segundo, minuto, hora, a lo largo de los días y meses de la etapa prenatal, queda grabado en el interior individual, el cual es el testigo de cada momento de ese instante primordial que te conectó con el Universo y con la genealogía que han confluido en tu concepción. Esta especie de cámara oculta se ha encargado de filmar, a través de todas las dimensiones de tu consciencia, lo que sentiste y viste, incluso antes de que tu visión se desarrollara y tus ojos fueran físicamente capaces de abrirse.
Esa película, equipada con una banda sonora, grabó las palabras, las frases, las entonaciones, los impulsos de las voces de todos aquellos que hablaban a tu alrededor. Tanto las palabras como las imágenes generan sensaciones e interpretaciones.
Desde el primer momento somos seres vibracionales integrados, en donde todo es longitud de onda, frecuencia, oscilación, movimientos ondulatorios, ciclos y alternancias, y flujos de energía invisibles, cada uno con su propio código de traducción.
En el pasado, el simbolismo de la tradición era muy consciente del poder de los números, en la organización de la creación y el universo, representado por la importancia de las energías y sonidos de nuestro apellido, nuestro nombre de pila y nuestra fecha de nacimiento.
Hoy se comprueba que estos sellan las características esenciales de nuestra personalidad y los ciclos de nuestro tiempo personal, el tiempo en el que estamos inscritos, desde el principio hasta el final de nuestra existencia. ¿Será predestinación o destino? En lo absoluto, es la profunda conciencia de una realidad vibracional cuya alquimia se debe descubrir. Pero, para descubrirlo hay que ajustar las percepciones y analizar la relación con el mundo que se ha instalado mientras se desarrolla el cerebro; sobre todo, aquellas sensaciones sutiles adquiridas por el aprendizaje y el condicionamiento de la crianza.
Por esta sencilla razón, el rol de los padres es fundamental. Ellos deben ser los propiciadores de ese descubrimiento a futuro, dándole mucho amor al bebé, mientras se desarrolla en el vientre materno.
En otras palabras, el AMOR es la palabra clave de gran utilidad para el desarrollo armónico del bebé intrauterino.
Gonzalo Medina Aveledo PhD Ciencias Médicas
Médico Obstetra
Investigador de las emociones maternas
Ig. @armoniafetal