Una resolución concreta fue que se acordó que "en breve" habrá una nueva ronda de negociaciones, aunque no se ha decidido sobre lugar ni fecha
Internacional.- Ocho horas duró la tercera ronda de negociaciones entre Ucrania y Rusia, con la mediación de Estados Unidos, cuyo principal resultado conocido han sido los planteamientos de cómo se verificaría el respeto de un alto el fuego, una vez que haya un acuerdo al respecto, según reconocieron las partes.
Un verdadero cese de las hostilidades representa la única vía hacia la paz, pero ésta parece imposible en lo inmediato, cuando quedan seis días para que se cumplan cuatro años del inicio de la agresión rusa contra Ucrania, que en ese 24 de febrero de 2022 nadie creía que podría prolongarse tanto.
Las escasas fuentes diplomáticas que han hecho algún escueto comentario en Ginebra han coincidido en las reuniones fueron muy tensas y que Rusia no se movió en cuanto a sus exigencias. Es sabido que exige -entre otras cosas- que Ucrania le ceda territorio, concretamente la superficie de la región del Donbás que todavía no controla (en la actualidad ocupa prácticamente el 20 % de Ucrania).
Una resolución concreta fue que se acordó que "en breve" habrá una nueva ronda de negociaciones, aunque no se ha decidido sobre lugar ni fecha.
La lectura pública más detallada de lo ocurrido durante las reuniones de martes y miércoles en la ciudad suiza fue la que hizo desde Kiev el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien confirmó que hubo progreso en cuanto a definir la verificación de un eventual alto el fuego, pero que éste solo podrá hacerse realidad cuando haya voluntad política de Rusia.
Zelenski reconoció que tenía la esperanza de que se pudiera acordar un nuevo intercambio de prisioneros y de civiles cautivos, como el de principios de este mes tras una ronda anterior de negociaciones. Sobre esto no se comunicó que hubiese acuerdo alguno.
Sorpresa por las breves reuniones de hoy
La brevedad (dos horas) del segundo día de reuniones causó sorpresa y dejó entrever que tras ciertos avances en cuanto a los mecanismos de verificación obtenidos en el grupo que abordó cuestiones militares, la expectativa de ir más adelante en el grupo dedicado a asuntos políticos era escasa.
El negociador jefe ruso, Vladímir Medinski, fue quien primero confirmó que la reunión de hoy había terminado y abandonó con su comitiva el hotel donde ésas tenían lugar, para volver una hora después, según observaron los medios que se encontraban frente al edificio.
No obstante, cuando todo parecía haber terminado, el enviado del presidente Vladímir Putin volvió una hora después al hotel y se reunió con la parte ucraniana, pero sin la presencia de Estados Unidos, según la agencia rusa TASS.
En estas negociaciones acudieron en representación de Estados Unidos, que actúa como mediador, el enviado especial de la Casa Blanca para procesos de paz, Steve Witkoff; y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, quienes no comparecieron ante la prensa, aunque se espera que el mandatario estadounidense ofrezca posteriormente algunas pistas del estado de las negociaciones.
A diferencia de las primeras dos rondas de negociaciones celebradas este año en Abu Dhabi (el 23-24 de enero y el 4-5 de febrero), en la de Ginebra hubo alguna interacción de diplomáticos europeos -del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia- con este proceso, a nivel de asesores en temas de seguridad, aunque sin participar en las negociaciones en si.
El portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, explicó hoy desde Berlín que eso no ha sido porque los europeos no deseen tener algún rol activo, sino porque Rusia no lo acepta.