Añadió que ahora la disputa es por esferas de influencia, donde recursos, tecnología y cadenas de suministro se han convertido en armas estratégicas.
Estas declaraciones las emitió tras inaugurar la Conferencia de Seguridad anual de Múnich, donde Merz afirmó que para Europa la "libertad ya no es algo que se pueda dar por sentado" en una era dominada por la política de las grandes potencias.
Los europeos deben estar dispuestos a hacer "sacrificios", sostuvo.
Merz admitió que "se ha abierto una profunda brecha entre Europa y Estados Unidos", en una aparente referencia a la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia y a sus políticas arancelarias hacia otras naciones europeas.
En este sentido, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien escuchaba a Merz y pronunciará su propio discurso habló previamente de una "nueva era en la geopolítica".
Se espera que unos 50 líderes mundiales asistan a la conferencia de este año, donde se debatirá la defensa europea y el futuro de la relación transatlántica.
Esto ocurre en un momento en que los compromisos de EE.UU. con la alianza militar de la OTAN se han puesto en tela de juicio.