En un comunicado la Fiscalía precisó que el progenitor habría entregado a su propio hijo a los diez adultos encausados por "violencias sexuales agravadas por el uso de sustancias químicas".
Los hechos investigados abarcan un periodo comprendido entre noviembre de 2024 y el 14 de febrero de 2025.
Los cargos incluyen además "violación y agresión sexual con tortura o acto de barbarie, y administración, sin el conocimiento ni el consentimiento de un menor de 15 años, de una sustancia que pueda afectar su juicio o el control de sus acciones con el fin de cometer una violación o agresión sexual".
La pena máxima por el delito de violación con tortura o actos de barbarie es cadena perpetua, según la Fiscalía de Lille, que señaló en su nota que el niño recibe atención especializada y está al cargo de su madre, de quien el padre estaba separado ya antes de los abusos a los que sometió a su hijo.
Uno de los principales acusados en este caso se quitó la vida en junio pasado cuando se encontraba en prisión preventiva.