"[Él] Fue víctima de una especie de sacrificio ritual en el que le cortaron los pies con una cimitarra [sable de hoja curva y un solo filo], pero sin dejar cicatrices", reza el texto. Además, se menciona que la víctima fue testigo de descuartizamiento de bebés, a quienes "les extraían los intestinos y algunas personas comían las heces de dichos intestinos".
A raíz de esta información, ha resurgido en las redes sociales un video de la modelo mexicana Gabriela Rico Jiménez de 2009, cuando frente a un hotel de lujo en Monterrey, México, acusó a presuntas élites de practicar canibalismo.
"¡Comieron humanos, asquerosidad!", gritaba la joven, que había asistido a una fiesta privada en el lugar. "Yo no estaba enterada de nada, que habían, o sea de los asesinatos sí, pero que habían comido humanos, humanos! Huelen a carne humana", añadió.
El Departamento de Justicia destacó que la información contenida en los archivos "puede incluir imágenes, documentos o vídeos falsos o presentados de forma fraudulenta", argumentando que "todo lo que la ciudadanía envió al FBI se incluyó en la producción que responde a la Ley" sobre la Transparencia de Archivos Epstein, aprobada en noviembre pasado tras meses de presión pública y política.