El documento reza que tras "la implacable y continua violación del alto el fuego por parte del régimen sionista en el sur del Líbano”, así como “al brutal asesinato y desplazamiento de cientos de miles de personas oprimidas de esta tierra” y tras la “negativa de las fuerzas de ocupación sionistas a retirarse de los territorios del sur del Líbano” (tal y como aseguró el viernes el ministro de defensa israelí, Israel Katz) “se anuncia por la presente que el estrecho de Ormuz quedará cerrado al tráfico marítimo”.
Minutos antes del anuncio del cierre, el grupo chií Hizbulá y el Ejército israelí confirmaron su adhesión al alto el fuego suscrito el viernes con la mediación de EEUU, pese a que ya el cese de las hostilidades en el frente libanés se contemplaba en el memorando de entendimiento firmado digitalmente el miércoles entre Washington y Teherán.
A pesar de esa tregua, desde anoche, Israel ha lanzado numerosos ataques contra el sur y este del Líbano, que ya han provocado al menos 16 fallecidos, entre ellos un militar libanés, en una escalada de violencia que el viernes llegó a una de las jornadas más sangrientas en semanas con la muerte de al menos 47 personas por los ataques israelíes.
El ministerio señaló que desde el pasado 2 de marzo, cuando comenzó la ofensiva israelí en el país mediterráneo, 3.980 personas han muerto y más de 12.000 han resultado heridas.