A través de su cuenta oficial de X, dijo que la medida "no pretende quitar la normalidad, sino devolverla", y expuso que las interrupciones prolongadas en las vías han impactado el funcionamiento habitual del país.
Paz reiteró que el país "necesita recuperar sus caminos, garantizar el abastecimiento y volver a la normalidad", aunque subrayó su voluntad de diálogo. "Las puertas del Gobierno seguirán abiertas para quienes quieran dialogar de buena fe", remarcó.
De igual manera, en un mensaje dirigido al país, alertó a "quienes persistan en bloquear, destruir, agredir, intimidar o desafiar el orden constitucional" que enfrentarán "las consecuencias legales de sus actos".
Asimismo, enfatizó que "a los violentos se les aplicará todo el rigor de la ley y toda la fuerza legítima que la Constitución y la democracia otorgan al Estado para proteger a sus ciudadanos".
El estado de excepción incluye un toque de queda en áreas específicas y también puede restringir la venta y el consumo de alcohol, así como los servicios bancarios en zonas donde haya bloqueos o violencia.
Los derechos constitucionales seguirán vigentes y los comercios podrán continuar desarrollando sus actividades con normalidad.
Las Fuerzas Armadas brindarán apoyo a la Policía con el propósito de restablecer el orden público.