Internacional.- Este martes, un tribunal de apelaciones de Estados Unidos anuló la orden federal del juez Robert Scola de Miami, que otorgaba los activos de Samark López a tres ex contratistas de defensa estadounidenses retenidos durante años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, debido a presuntos vínculos con el grupo terrorista.
Tras una comparación de las acusaciones que lo vinculaban a las FARC, el juez de apelaciones dictaminó que no puede entregarse la fortuna sin encontrar pruebas de su pertenencia a dicha facción rebelde.
La suma que el venezolano habría tenido que pagar es de $318 millones de dólares, los cuales se repartirían entre sus yates, aviones, propiedades inmobiliarias en Miami y cuentas bancarias.
Durante mucho tiempo, López negó cualquier vínculo con las FARC y sus abogados argumentaron que el gobierno de Estados Unidos y los demandantes no habían presentado ninguna prueba que vinculara a López, ni siquiera indirectamente, con el grupo paramilitar.
El argumento convenció al panel de apelaciones, que devolvió el caso a la corte inferior y ordenó que los activos congelados de López solo puedan ser desembolsados a las víctimas de las FARC si un jurado concluye que existe una relación.