Feliz Día de las Madres a las guerreras de Venezuela
Carabobo

Feliz Día de las Madres a las guerreras de Venezuela

Ser madre profesional no es una doble carga, sino la base fundamental de la familia y un superpoder que les permite criar el futuro de la sociedad mientras realizan su desarrollo en todas las facetas
10 de mayo de 2026
Carabobo.- El equipo reporteril de Notitarde realizó una serie de entrevistas a trabajadoras carabobeñas, para así enaltecer una fecha tan especial como lo es el Día de las Madres.

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En este sentido, la psicóloga, sexóloga, psicoterapeuta familiar Teresa Mosquera afirma que para nadie es un secreto que el porcentaje de las madres profesionales ha aumentado y también el de las madres solteras profesionales; por un lado es esta faceta profesional la que ellas se desarrollan como mujeres, pero por otro lado tienen, al mismo tiempo, la responsabilidad de criar. “Es la más importante en el sentido de que estamos criando el futuro de la sociedad; entonces, la mamá profesional se ha vuelto una base fundamental de la población por el progreso del individuo en general, porque estamos criando y por el desarrollo profesional de cada una en sus áreas, es ese aporte profesional que estamos brindando, ya no somos quizás como ese complemento, sino que somos la base principal de la familia”, aseguró la profesional.

Todas las que somos madres profesionales hemos experimentado en algún momento ese sentimiento de culpa por dedicarnos al área profesional y no estar “lo suficientemente presentes” en el día a día de nuestros hijos, y viceversa esa culpa, de repente, porque en algún momento de la vida hemos decidido, o algunas madres han decidido quedarse en casa, en el hogar para el cuidado de los hijos, pero sentir esa insatisfacción o culpa por no darle interno voz o acción a ese llamado de querer hacer, de querer lograr cosas a nivel profesional”, puntualizó Mosquera.

Al mismo tiempo, agregó que, “generalmente lo que suele ocurrir es un proceso cuando nos convertimos en madres, ese cambio gigante en todos los sentidos, pero que como todo proceso lleva un tiempo de adaptación, de reajuste, de volverse a encontrar una misma como mujer, porque lo que ocurre, en cierta forma, es una pérdida de la identidad cuando la mujer se convierte en madre, entonces es volver a encontrar ese equilibrio o volver a conmoverse y reajustar esa identidad”. Ese es el autoconcepto que asegura Teresa “porque siempre es necesario crear el equilibrio entre ser mamá y seguir siendo profesional”.


Liceth Hernández la destacada música valenciana, es directora de la orquesta “Mujeres Cuatristas de Venezuela”, faceta que combina junto con su rol de madre desde sus 34 años de edad, momento en el que nació su único hijo Alfonso.

La propia Hernández ha destacado que el apoyo de su familia, especialmente el de su madre y el de sus hermanos, ha sido fundamental para compaginar ese rol de madre con el de profesional; ellos se encargaban de cuidar de su hijo para que ella pudiera trabajar.

Actualmente, Alfonso también es músico, está próximo a graduarse de pianista y estudiar en la Universidad de Carabobo la carrera de Educación, mención Música, lo que facilita que ambos pasen puedan un mayor tiempo juntos al tener el privilegio de poder compartir la misma pasión por la música.

Satisfecha en los momentos actuales con sus dos roles, Hernández ha descrito la maternidad como una gran e infinita responsabilidad que cae sobre ella, pero que al mismo tiempo es un “superpoder que le da el universo” para cuidar y proteger a su hijo en todo momento.

La mayor enseñanza que esta destacada cuatrista desea dejarle a su hijo es que tenga la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo para que pueda enfrentar, con entereza, todas las circunstancias de la vida.



Ahora bien, Yoselin López, asistente social y ama de casa es, también, una madre orgullosa de 2 hijos de 15 y 8 años de edad. Nacida y criada en la ciudad de Valencia, Yoselin López es una mujer dedicada a su familia y al servicio de la sociedad.

Su labor diaria consiste en atender, asistir y orientar tanto a los pacientes como a los familiares que llegan o acuden a su trabajo, aportando un importante servicio a la sociedad valenciana.

Uno de los aspectos que más ama de su trabajo es el sentir que las orientaciones y las informaciones que brinda ayuda a las personasAparte de enforcarse en su trabajo, Yoselin siempre busca dedicarle tiempo a sus hijos, pues, para ella, las experiencias que vive con ellos forman parte importante de la crianza de sus hijos y que sientan que, como madre, estuvo presente en cada momento.


Para Amarilis Soto, en su rol de madre y abogada hoy día, considera que es un equilibrio extremo que combina tanto su profesión, que es rígido porque hay que cumplir estrictamente con unos lapsos procesales.

Tengo que unir las asistencias en tribunales e ir pensando y leyendo a la vez que combinando lo estricto, lo rígido de mi profesión con la crianza moderna de nuestros hijos; estas son labores que ejercemos 24/7 las dos, porque una en casa, aunque estás compartiendo con tus hijos, haciendo tus labores de madre o de ama de casa, igual y simultáneamente se está pensando con respecto al caso, y estas, de hecho, haciendo ambas cosas, combinando todas estas labores”.

En medio de todo este proceso, debería definirlo como cumplir una jornada laboral doble. "El manejo de mí profesión y ejercer como mamá en casa, sobre todo cuando se tienen hijos adolescentes. Es un poquito más extremo dos adolescentes, pero cuando se hace lo que uno siempre quiso ser, lo que se quiere, uno lo disfruta mucho; es decir, cuando tú quieres tu profesión y te gusta ser madre, te sientes bien como madre, pues disfrutas mucho tu día a día, tu jornada laboral doble, el estar en la casa, combinar las labores de la casa, los integras, que los hijos te ayuden, escuchar sus anécdotas mientras preparas la cena... esas son cosas que, de verdad, son bastante importantes y, particularmente, para mí, eso no tiene precio”.

La empresaria valenciana Karina Flores, creadora de la marca de ropa Mundo JK, comparte su rol con la crianza de sus cuatro hijos desde sus 23 años, tiempo en el que tomó la decisión de ser madre. De acuerdo con sus palabras, ha recorrido un camino “bastante interesante” en el que pudo experimentar el hecho de ser madre soltera, posterior a la llegada de su segunda hija en 2005.

Tres años después, se casó con su actual esposo, quien es el padre de su tercer y cuarto hijo. Juntos asumieron la crianza de los cuatro con total entrega y responsabilidad.

Preguntada sobre cuál es la manera que encuentra para compaginar el rol de madre con el de empresaria, Flores afirmó que el apoyo de su pareja ha sido fundamental, de hecho, fue él quien la convenció de crear su negocio para que, de esa manera, pudiera pasar un mayor tiempo con sus hijos.

En el marco del día de las madres, la figura de Janeth Villalobos es el vivo ejemplo de una mujer comprometida con su trabajo, su rol maternal y su fe en Dios.

Con más de 30 años de trayectoria profesional, Villalobos, ha tenido diferentes trabajos en el sector empresarial, entre los cuales se encuentran: una compañía de seguros y una empresa automotriz. Actualmente trabaja en una agencia de viajes, donde se encarga del control de boletos emitidos y la gestión de comisiones y promociones de la misma.

Su experiencia en sus múltiples facetas como madre ha estado marcada por el aprendizaje constante, priorizando siempre la salud, la educación y, sobre todo, los valores de su hijo.

En el corazón de la industria nacional, donde el compromiso se mide en años y resultados, destaca la historia de Lourdes Timaure, una venezolana de origen larense que lleva más de tres décadas trabajando en el área de producción de Empresas Polar, Lourdes precisa que la clave del éxito es el equilibrio entre la responsabilidad laboral y la entrega familiar que, en este caso, ella comparte con su hija Dubraska.

Para Timaure, cumplir con su jornada en la planta y educar a su hija fue un ejercicio de organización impecable. “Distribuía mi rotación con el colegio de mi hija; en mis días libres, la disponibilidad era al 100 % para su cuidado”.

Lourdes fija su realidad con una claridad conmovedora: “Ser madre es la mayor bendición que Dios me ha otorgado”, mientras que su trabajo ha sido el vehículo para garantizarle una calidad de vida digna a su hija.


Entre las madres trabajadoras, empresas y guerreras, también se encuentra Merybet Leal, médica veterinaria y madre de 2 hijos. Nació en Caracas, donde estudió su profesión en la Universidad Central de Venezuela, pero fue en la ciudad de Valencia donde empezó a construir su familia y crecer profesionalmente.

Como amante de los animales, una de las cosas que más ama de su profesión es ayudar a sus pacientes a mejorarse. “Llegar a un diagnóstico correcto y ver cómo se curan es como lo más bello que existe de esta carrera”, expresó.

Tras varios años de ejercicio profesional junto a la Dra. Raida Arismendi, abrió hace pocos meses la “Clínica veterinaria guau guau” dando, con ello, un importante paso en su vida profesional.

Para Leal, ser mamá significa “constancia, esfuerzo y dedicación”. Su día a día es un fiel testimonio de que, a pesar de las dificultades que se puedan presentar, con planificación y organización consciente del tiempo, es posible para una madre crecer profesionalmente y estar presente en el crecimiento y formación de sus hijos.


Asimismo, Yolima Zorrilla, quien es licenciada en Educación Comercial, especialización en Gerencia Educativa con 35 años de servicio a nivel de educación media básica y media técnica, afirma que “las madres profesionales ya no nos vemos como si tuviéramos una doble carga, realmente dentro de la sociedad hemos tratado de internalizar que una madre también perfectamente puede ser una profesional en cuanto a que podemos ser ambas cosas y así nos hemos transformado en un agente de cambio pedagógico, en donde ya solo no se trata de la crianza, sino que somos un modelo de valores y competencias”.

Zorrilla considera que no pueden evadir la realidad de que, en ocasiones, en una gran mayoría el rol de madres actuales y también el de profesionales y desempeñándonos en las diferentes profesiones, “pudiera sentirse como un descubierto o ausencia de nuestras atenciones para con los hijos, pero sigo apostando por ejemplos de calidad en el tiempo, siendo escuchas activas con nuestros hijos y que no nos dejamos sustituir por lo que son las pantallas; actualmente es admirable ver cómo las madres profesionales logran equilibrio y cada día con más frecuencia”.


Loydesther Colina Torres es una odontóloga y cirujana maxilofacial dedicada tanto a su profesión como al cuidado de sus dos pequeñas hijas, quienes tienen “prácticamente la misma edad”, con 17 días de diferencia.

Colina, quien es madre desde sus 38 años, asegura que ese rol es un camino que la ha marcado para toda su existencia y que para combinarlo con su profesión ha sido fundamental el respaldo de sus seres queridos, especialmente el de su madre y de su esposo, quien también se dedica a la odontología.

Lo más maravilloso de ser madre es poder tener a sus hijas en todo momento, lo que le ha permitido también avanzar profesionalmente


En el competitivo sector de bienes raíces del estado Carabobo, la asesora inmobiliaria Luisa Mezones ha logrado gestionar la responsabilidad profesional de atender a sus clientes con la sensibilidad que exige ser madre de sus hijas Amira y Luismar.

Su rutina es un engranaje de llamadas, visitas y planificación, pero su rol más desafiante ocurre puertas adentro. “La tarea más compleja es gerenciar la familia, allí es donde me vuelvo 'una dura' para atender a todos, pues cada uno exige una atención diferente”, señala. A pesar de que sus hijas son adultas, Luisa tiene clara su jerarquía de valores: por encima de cualquier cierre de ventas, ellas son la prioridad absoluta. “Cada una de mis hijas es diferente, pero lo más lindo es saber que ellas saben que cuentan conmigo para orientarlas, apoyarlas y escucharlas”, explicó.


Por último y no menos importante, tenemos a la doctora Yelitza Parra, médico cirujano y pediatra, quien demuestra que la bata blanca y la maternidad son hilos de una misma costura.

Su trayectoria ha sido un desafío de roles donde ser madre no solo fue un reto logístico, sino la herramienta que transformó su sensibilidad ante el paciente. “La maternidad te hace tratar a los pacientes desde otro ángulo; entiendes a esa mamá que te explica su angustia porque tú también lo viviste”, reflexionó.

El camino profesional de Parra estuvo marcado por la exigencia. Su mayor logro académico, la especialización en pediatría, la alcanzó mientras educaba a su primera hija y cursaba el postgrado embarazada de su segundo bebé.

Ella celebra este día agradeciendo al equipo familiar que le permitió ser, simultáneamente, una profesional de excelencia y una madre entregada. A pesar de los sacrificios, Yelitza encontró en su hogar el apoyo necesario, gracias al apoyo incondicional de su madre y su esposo.

A través de la pediatría, Yelitza Parra demuestra que el título más complejo no se obtiene en la universidad, sino en la capacidad de sentir el dolor ajeno como propio y sanar con la ternura que solo una madre conoce.


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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Editoría de Notitarde