"A pesar de los pesares, mi admiración por Willie y mi respeto por su trabajo jamás desaparecerán, y nunca permitiré que el odio forme parte de nuestra pasada relación", describe el cantante panameño en ese extenso texto dedicado a su colega.
Blades hace referencia al conflicto judicial que marcó la enemistad entre ambos: "Siempre sentiré afecto por Willie aún a pesar de no entender por qué decidió demandarme judicialmente, reclamándome plata que nos hurtaron de un concierto".
El conflicto entre los artistas ocurrió en 2003, cuando después de reunirse en un concierto en el Estadio Hiram Bithron, en San Juan, para celebrar los 25 años de "Siembra", Colón acusó a Blades de no pagarle la suma de dinero convenida.
Finalmente, en 2013, un juez de un tribunal puertorriqueño decidió a favor de Blades, encontrando que la promotora del concierto recibió el dinero de los artistas y lo usó para pagar deudas de la empresa sin permiso. Tras ello, ambos continuaron sus carreras presentándose por separado.
Blades admite que también le molestó "su apoyo y simpatía por el político más mentiroso, narcisista y racista que se haya visto en Estados Unidos", en referencia a Donald Trump, "nada de esto afecta la realidad de lo que logramos crear musicalmente, ni elimina o cancela mi cariño por él, las memorias positivas, las risas, las luchas, triunfos, dificultades y sacrificios compartidos".
Sobre la década de 1970, Blades y Colón conformaron uno de los dúos más famosos de la salsa bajo el sello discográfico de Fania Records. Juntos crearon álbumes icónicos como "Siembra" (1978) y "Maestra vida" (1980), impulsando juntos una nueva estética que convirtió al género en una crónica social de América Latina y el Caribe.
En un guiño a la paz entre la enemistad de ambos, Rubén describe que se encontraron sin asperezas en 2023 en el velorio de "Georgie" González: "Estaba conversando con José Massó y su esposa Divina cuando sentí una mano en mi hombro. Me volví y allí estaba Willie. Si a mí me sorprendió verlo, el resto de la gente presente casi se desmaya al vernos juntos. Contrario a lo que quizás algunos esperaban, nuestra conversación fue cordial".
"Usted no está muerto, compadre. Al contrario; ahora es que Usted comienza a vivir", se despide el panameño de su compañero.