Para nuestra suerte, el diseñador Paul Poiret revolucionó la idea de la liberación del corsé en las mujeres, ese mismo que apretaba sin ni siquiera poder respirar o montar a caballo en la época (como se demuestra en la película de vida de Coco Chanel)
Espectáculos.- Desde el primer momento en que el vestirnos se impone como un acto común y corriente del día a día, las primeras referencias históricas datan de atuendos incómodos y que tenían como función solamente seguir un estándar cultural. Sin importar el qué, se debía aguantar calor o frío, llevar prendas muy recargadas, maquillaje grotesco, peinados el doble de grandes que nuestra cabeza y, en ocasiones, la higiene desaparecía así como en la época de María Antonieta.
Para nuestra suerte, el diseñador Paul Poiret revolucionó la idea de la liberación del corsé en las mujeres, ese mismo que apretaba sin ni siquiera poder respirar o montar a caballo en la época (como se demuestra en la película de vida de Coco Chanel). Poiret no solo logró expandir sus diseños, fama e ideas actuales para la época, también le desarrolló a la mujer un poder de autoestima más elevado gracias a prendas de vestir que las hací a libres de actuar, correr, socializar y, por supuesto, ser ellas mismas. En el siglo XXI ya nadie está obligado a llevar prendas de vestir que incomoden a nuestro ser y nuestro cuerpo, aunque en ocasiones esto puede ser visible si de famosos y estándares de bellezas hablamos, como fue el caso de Kim Kardashian usando un vestido icónico de Marilyn Monroe; y es que para llevarlo puesto pasó por un sistema alimenticio casi inexistente, retención de líquidos y otros males más.
Si tu objetivo es impulsar tu forma de ser y no caer en paradigmas propagandísticos de cómo deberías lucir realmente la moda y quien la lleva puesta, aquí te dejo algunos consejos que te pueden gustar. Espero tomes nota:
- Conoce tu tipo de cuerpo: La ropa “correcta” es simplemente la que crea el equilibrio visual que a ti te guste. Algunas proporciones que pueden ser la tuya es: Reloj de arena, triángulo, triángulo invertido, círculo y rectangular.
- El poder de la colorimetría: No todos los colores nos favorecen igual, así que realiza la siguiente observación: Si tus venas se ven azules y te queda mejor la plata, eres de tonos fríos; pero si se ven verdes y te brilla más el oro, eres de tonos cálidos. Usar el color correcto cerca del rostro ilumina tu piel, disimula ojeras y te da un poder y seguridad que más nadie tendrá.
- Calidad y no cantidad: Tener un armario lleno de “nada que ponerme” destruye la autoestima del vestir como actividad íntima. Mejor invierte en básicos de calidad, como: Un jean que no te aprete; zapatos deportivos que puedas usar, tanto para trabajar como para otras actividades, camisas y blusas unicolor, y un blazer perfecto para cualquier ocasión (esto dependiendo de tu estilo personal, siempre los básicos van a variar).