El puertoriqueño no fue solo a cantar, sino que se presentó a contar una historia, a defender una identidad en donde le recordó a millones que la cultura latina
Espectáculos.- Bad Banny fue el protagonista del show de medio tiempo del Super Bowl LX, ofreciendo un evento sin precedente. El puertorriqueño y ganador múltiples premios Grammy convirtió el evento deportivo más grandes de los Estados Unidos (EE.UU.), en un escenario para resaltar y celebrar a la cultura latina y enviar un mensaje político cargado de simbolismos.
La jornada que ya había sido inaugurada con la presentaciones de Green Day antes del arranque del partido, Brandi Carlile interpretando America the Beautiful y Charlie Puth cantando el himno nacional, un contexto profundamente estadounidense se vio marcada con la presentación "Benito", quién corto con la narrativa desde el primer segundo.
Con la frase “Qué rico es ser latino” marco el comienzo de la presentación, una declaración directa de orgullo que marcó el tono de toda la presentación y convirtió el medio tiempo en algo más cercano a un acto de identidad y rebelión cultural que a un simple espectáculo musical.
El interprete de "Neverita", transformó el escenario deportivo en una mezcla de jungla, cañaveral y barrio, incorporando elementos profundamente ligados a la vida cotidiana de Puerto Rico, donde los bailarines usaron la tradicional pava, símbolo del jíbaro, figura asociada al trabajo en el campo, la herencia y el orgullo nacional.
El artista también recreó tienditas, casas familiares y escenas comunes de la vida boricua, como una boda real latina con baile y convivencia, además de la imagen de un niño dormido sobre varias sillas en plena fiesta, una escena reconocible en celebraciones largas.
Uno de los momentos más comentados de la noche fue cuando Bad Bunny le entregó simbólicamente un Grammy a un niño, representando los sueños posibles para las nuevas generaciones latinas.
De esta misma manera, durante el espectáculo su pudo observar grandes postes de luz, una referencia directa a los apagones constantes que afectan a Puerto Rico y que forman parte de la crítica social presente en su música. Mientras que la famosa “casita” también llegó al Super Bowl, desde ahí, el cantante reunió a figuras latinas como Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Young Miko y Jessica Alba, como una forma de visibilizar el impacto global del talento latino.
Las canciones elegidas reforzaron ese mensaje. Temas como El apagón y Lo que le pasó a Hawái abordan la gentrificación, la colonización, el desplazamiento y la pérdida de identidad cultural.
El show de medio tiempo del Super Bowl LX dejó claro que Bad Bunny no fue solo a cantar, sino que se presentó a contar una historia, a defender una identidad en donde le recordó a millones que la cultura latina, no pide permiso, se presenta y se hace escuchar.