Describió con detalles sobre las situaciones que habría vivido durante los meses que formó parte del personal de una de las "mansiones del terror". Según dijo, los temas sexuales eran los predominantes en las conversaciones con el cantante español, de 82 años.
"¿Estás lista para que te cambie la vida?", le preguntó. Su destino final fue la mansión de Punta Cana, en República Dominicana. Allí sufrió los "enojos", las "peleas casi a diario" y los abusos permanentes, que la llevaron a entender que vivían "en dictadura" o que debían "simplemente decir o hacer lo que él decía".
Aunque estaba en una "casa de ensueño frente al mar", la situación diaria que atravesaba hacía que no quisiera salir de la habitación, ya que estaba "siempre con miedo a qué hacer o qué decir", por lo que acabó padeciendo una depresión "muy fuerte".
Normalizar la anormalidad
Cuando no llevaba ni 15 días en su puesto, mientras estaban sentados a la mesa con dos jefas intermedias y una invitada, Iglesias le preguntó por sus senos. "¿Son operados o son naturales?", le dijo. Cuando respondió que eran operados, le pidió que se los mostrara. En un primer momento, Laura no sabía si le estaba hablando en serio, ya que "él siempre les buscaba el doble sentido a las cosas". Lo que también le sorprendió fue que las otras mujeres le insistieron para que mostrara sus senos.