El buen corazón se hizo tan presente, que la ropa donada sobrepasó los límites de lo esperado en ciertas zonas
Espectáculos.- El 24 de Junio Venezuela vivió uno de los momentos más impactantes que quedará en la memoria de muchos, dos terremotos que afectaron a todo el territorio nacional y sobre todo a la costa de La Guaira, dejando a miles de heridos, damnificados y quienes perdieron la vida.
Inmediatamente, la reacción del venezolano fue crear centros de acopio y ayuda para los afectados. Estos espacios organizados por voluntarios siguen necesitando insumos médicos; comida; agua potable y por supuesto, ropa para donar, esta última significó una reacción negativa luego de las 72 horas luego del desastre.
El buen corazón se hizo tan presente, que la ropa donada sobrepasó los límites de lo esperado en ciertas zonas, tanto así que videos virales de ropa en buen estado fueron los protagonistas de ciertas calles en Caracas.
Por suerte, TALLER NEO, ubicado en Caracas, fue portavoz de una idea que revoluciona aún más las necesidades humanas y de animales, pues es la confección de cojines y camas para perros desde la ropa donada pero no elegida o entregada. El proceso no es complicado, pues la ropa llega a ellos por medio de los centros de acopio que envían hasta el espacio de fabricación las cajas y cajas de ropa.
El apoyo de instituciones se hizo presente, como lo ha sido la UCAB y la UCV.
Pero ellos no son los únicos que han decidido ser parte del cambio y de la solución, MAROMA, una marca local venezolana de calzado también se suma con la fabricación de botas de seguridad por tan solo 15$, siendo financiadas como donación.
Más de 300 pares han sido hechos y entregados a diversos rescatistas de las zonas afectadas, sin duda, el venezolano se reinventa para ayudar a los suyos.
La ropa interior también es clave, y es que empresas como CUADRO se suman a la fabricación de ropa íntima tanto para hombres como mujeres, regalando y asegurándose de mantener también la higiene y el cuidado de cada persona que lo necesita, recordemos que debemos donar lo que nos gustaría usar, nada de ropa en mal estado; manchada; rota; ropa interior usada o con cero posibilidades de ser rescatadas.
Otro punto importante es dónde guardar los productos que se le ofrecen a una persona afectada, porque aunque se tenga carpa y un espacio compartido para dormir, trasladar y cuidar nuestras pertenencias también es una responsabilidad la cual debemos de resolver como voluntarios. En este caso se ha empezado la producción masiva de carteras o bolsos con ropa que no han sido entregadas.
El venezolano es experto en la creatividad y en la capacidad de ayudar a los suyos, de sumar con lo que se tiene y construir hasta con las uñas, los problemas siempre son olvidados con una solución efectiva, y la moda se vuelve a imponer como protagonista y como necesidad. Desde aquí, envío fuerzas y palabras de aliento para un momento como este, pero con la seguridad de que siempre volveremos a renacer, cómo el ave fénix.