Ricardo Rodríguez con su acción social lleva sus conocimientos a las nuevas generaciones
Actualmente, el caraqueño es el tenista número 1 de Venezuela y tomó la iniciativa de regresar a su tierra para ayudar a esos pequeños mediante clínicas deportivas
Deportes.- No hay satisfacción más grande que poder retribuirle a la sociedad parte de lo que te ha hecho crecer como persona. Ricardo Rodríguez,
tenista número uno en Venezuela, es la representación de llegar a la
grandeza y aportar a la nación que lo vio crecer.
Son muchos torneos que ha disputado y ganado este caraqueño en su transitar por el deporte blanco, logrando una carrera sólida que lo ha posicionado como uno de los máximos referentes para las nuevas generaciones de atletas.
Esta responsabilidad de ser el más destacado en un país, viene acompañado de servir como puente que una el sueño de todo niño con materializar ese deseo de aspirar a ser como él.
Ricardo, luego de pasar muchos años en el extranjero, formándose como deportista, tomó la iniciativa de regresar a su tierra para ayudar a esos pequeños mediante clínicas deportivas, charlas y campamentos que sirvan como pedagogía a las semillas que están con hambre de destacar. Se conoce que estas clases las imparte en el Centro Nacional de Tenis de Puerto Cabello y en el complejo Rafael Yánez Gordils en Naguanagua, entre otros lugares.
NACER CON UNA RAQUETA BAJO EL BRAZO
El inicio de esta travesía surgió un día antes que Ricardo naciera y es que justamente, fue en ese momento, cuando sus padres se vincularon como socios del Altamira Tenis Club en Caracas, por lo que toda su niñez fue dentro de unas canchas con una raqueta en mano.
“Mi padre jugaba y yo lo veía a él, lo que en cierto modo fue lo que me despertó curiosidad por el tenis. Además, tuve la suerte de nacer en un club con cultura tenística rodeado de profesionales, lo que me facilitó mi proceso”, expresó para Notitarde, a la vez que recordaba con nostalgia su primera imagen con una raqueta en la mano.
“Tenía como cuatro añitos, la raqueta era más grande que yo y la tenía que arrastrar. Al final se le terminó cayendo toda la pintura roja y amarilla”, rememoró entre risas, vislumbrando el amor a primera vista que hubo entre ambas partes.
SACRIFICAR LOS ESTUDIOS
En el camino que recorrió de un tenista juvenil a profesional, hubo instantes que significaron sacrificios, como lo fue dejar los estudios, que representó un impacto en su momento para su madre, más aún siendo el primero de dos hermanos.
“Cuando sabes que te vas a dedicar a jugador profesional tienes que tomar decisiones: las noviecitas, las fiestas y los estudios... Yo no pude culminar el bachillerato, lo que fue un duro golpe para mi mamá que deseaba que lo hiciera; cuando me fui a España, le di la certeza que con 18 o 48 años, yo iba a terminar el último año que me faltó cursar”, expresó con firmeza en sus palabras.
EL ESFUERZO TRAE RECOMPENSA
Repasando los logros de quien es actualmente el único tenista venezolano activo en la ATP, se puede llegar a la conclusión que el esfuerzo y sacrificio acompañado del apoyo de los padres valieron la pena en el rocoso camino de ser jugador de tenis en Venezuela.
En su gran palmarés destacan participaciones y galardones en competencias como la Copa Davis y la obtención de oro en los Juegos Bolivarianos Valledupar 2022 en donde hizo dupla con su compatriota Brandon Pérez.
SIN PATROCINIO ES UNA UTOPÍA
No es un secreto que el tenis es una disciplina que involucra muchos gastos producto de los viajes que deben costear los mismos jugadores. Por tanto, no contar con el nivel adquisitivo de patrocinantes, es casi imposible poder avanzar.
“El tenis no es un deporte extremadamente popular en Venezuela y se vio más evidenciado en años anteriores cuando lo principal era comer, sobrevivir y eso hacía que el deporte pasara a un segundo plano, es por eso que hubo un lapso que bajó considerablemente el nivel, porque las empresas no estaban apostando a los chamos”, declaró el nativo de la ciudad capital.
COPA DAVIS DE ENSUEÑO
La reciente realización de la Copa Davis en suelo tricolor es de los momentos deportivos que marcaron a Ricardo en toda su carrera, debido al calor del público que se hizo presente mientras coreaba su nombre.
“Yo he participado en 22 series de Copa Davis y la que jugamos aquí en Puerto Cabello fue la más especial que he tenido, a pesar de la derrota deportiva. Ni siquiera se compara con la primera que disputé en 2012. Esta es con la que he sentido que había una comunión genuina entre todas las partes”.
Como anécdota relató que le quedará grabado cuando comenzó a llover durante los partidos y la gente en vez de irse a refugiar, se quedó esperando la reanudación del evento porque no querían perderse nada. En parte, por el hambre que tenían las personas de ver jugar a la selección en su tierra. Por eso, a su parecer, esto marcó un antes y un después en la historia del tenis venezolano.
UN RENACER EN EL TENIS VENEZOLANO
“En los últimos dos años se ha visto una evolución exponencial en el tenis criollo, donde se comenzó con el Drácula Open en Carabobo, lo que hizo que mucha gente estuviera expectante con ese evento; fue espectacular y cumplieron las expectativas con la segunda edición. Además que fue lo que hizo que regresara este deporte en su ámbito internacional a Venezuela luego de siete años”, resaltó Rodríguez.
El raqueta, de 29 años, añadió que para los deportistas en ascenso es motivador ver a sus ídolos en torneos realizados en el país.
“VALLEDUPAR FUE UNA ALEGRÍA INESPERADA”
Con relación a los pasados Juegos Bolivarianos Valledupar 2022 en donde Ricardo Rodríguez resultó como uno de los laureados, sumando preseas para la vinotinto, comentó que fue una alegría inesperada por la manera en que se dieron las cosas.
Hay que comenzar diciendo, que Ricardo nunca había jugado Bolivarianos, siendo la única competencia del ciclo olímpico que le faltaba disputar, por lo que le causaba cierta emoción sentir una experiencia nueva dentro del deporte.
“Llegando me lesioné un tobillo cinco días antes de la competencia, lo que fue un choque de inmediato. Pero al notar el cuadro de competidores, le digo a Willy (capitán de la selección), que no creía jugar individual, pero en los dobles tenía más chance, así que tenemos que lanzar todas las fichas aquí. Así hicimos, y se nos fue abriendo el panorama hasta obtener la medalla”, comentó entre risas, describiendo que durante los juegos tenía el pie como una “berenjena”, pero que la satisfacción del triunfo no tiene comparación.
Ahora toda la experiencia que ha obtenido, espera poder traspasarla a las futuras generaciones, que a su parecer están “huérfanas” de gente que sepa guiar, por eso tomó la decisión de regresar a Venezuela para servir como bandera de muchos de sus proyectos y que así otras figuras puedan venir para seguir aportando su granito de arena para hacer evolucionar el deporte blanco.