Deportes.- Un aficionado de los Yankees protagonizó una de las escenas más insólitas de la postemporada de las Grandes Ligas.
Fue en el sexto inning del Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana, que el fanático extendió su mano sobre la barda del jardín izquierdo y evitó que Anthony Volpe convirtiera un jonrón para los locales.
En un primer momento, el árbitro señaló jonrón y el Yankee Stadium explotó. Sin embargo, el Centro de Replay de MLB revisó la jugada y determinó que hubo interferencia del espectador. Según la revisión, la pelota no habría salido del terreno de juego sin el contacto del aficionado, por lo que el jonrón fue anulado.
Volpe quedó en segunda base con un doble y George Lombard Jr. anotó, dejando el marcador 4-3 a favor de Tampa Bay. Los Yankees no pudieron completar la remontada y los Rays terminaron imponiéndose 4-3 para cerrar la serie con una barrida de 3-0 y avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
La decisión encontró respaldo incluso en Aaron Boone. El mánager de los Yankees reconoció que la repetición mostraba que algo había ocurrido y consideró que los árbitros “hicieron lo correcto”. Posteriormente el aficionado fue escoltado fuera del estadio. Luego fue arrestado y expulsado de por vida del Yankee Stadium.
La Regla 6.01(e) de MLB contempla este tipo de interferencia cuando un espectador toca una pelota que todavía está sobre el terreno de juego y determina que la pelota no habría salido del parque sin esa intervención. Precisamente eso fue lo que estableció el replay.
Para Tampa Bay, el incidente terminó siendo apenas una anécdota dentro de una noche histórica. Los Rays, que finalizaron la temporada regular con marca de 98-64, barrieron a Nueva York y regresaron a la ALCS por primera vez desde 2020. El episodio terminó siendo especialmente doloroso para los Yankees porque ocurrió en un momento clave del partido.
Después del batazo de Volpe, la afición llegó a celebrar lo que parecía ser el empate 4-4, pero la revisión transformó la euforia en frustración. La expulsión del aficionado cerró una noche marcada por la polémica, mientras Tampa Bay aprovechó la ventaja para completar una barrida que dejó a Nueva York fuera de la postemporada.