También participará en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México de este 2026
Deportes.- En una entrevista exclusiva con el equipo de Notitarde, el árbitro internacional de la Conmebol Jorge Eliécer Urrego Martínez, quien participará por segunda vez consecutiva en un Mundial, habló sobre el reto que representó para él el desarrollo de su carrera profesional como árbitro de un deporte que exige voluntad y sacrificio en suelo criollo y en el mundo.
Urrego, valenciano de origen caraqueño, pasó la mayor parte de su infancia en la zona de Paraparal, donde tuvo el primer llamado del deporte que marcaría su vida. Durante su infancia, salía a jugar fútbol con sus amigos, quienes junto a él perseguían el sueño de ser parte de ese mundo.
Su primera participación en un equipo de renombre fue por el año 1999. Jugaba para el equipo de Pirelli, llevando la batuta. Su madre, junto a su padre y sus hermanos, le apoyaban en el deporte, y era quien le ayudaba a cubrir gastos tanto de sus estudios como para ir de práctica.
“Eran tiempos difíciles, mi madre sacaba de su bolsillo y me decía "tome, para que persiga su sueño y no se rinda". Ella fue mi mayor motivación durante este proceso”, explicó.
A mediados del año 1999, conoció en los campos de fútbol a uno de los grandes árbitros internacionales, Luis Solórzano. Su presencia marcaría un antes y un después en su vida, ya que él le presentó a grandes referentes del mundo del arbitraje que lo llevarían no solo a formarse como uno, sino a representar a su país y a su selección frente a otros equipos de Suramérica.
Jorge se formó en la Asociación de Fútbol del estado Carabobo, tomó algunos estudios y, además, se formó en el idioma inglés para poder salir del país a “pitar” en eventos deportivos de categoría alta en la región latina. En el año 2002 tuvo la oportunidad de debutar como asistente en un partido entre los Estudiantes de Mérida y los de Chacao, en donde se estrenó profesionalmente.
“Siempre me fui por el lado de asistente. Tuve la oportunidad de conocer al profesor, árbitro también, el argentino Juan Carlos Loustau y él me dijo: "Che, pibito, si vos agarrás la bandera, conocés a todo el mundo". Y esas palabras, viniendo de una persona que ya trabajaba en Conmebol, me inspiraron”, señaló Urrego con una sonrisa.
Uno de los retos más fuertes para Jorge fue cuando salió por primera vez del país, que siempre lo señalaban como “el venezolano”: “Al principio, cuando uno sale del país, uno no se cree que está allí, pero la vida me fue enseñando para qué estaba hecho”.
La primera vez que Jorge salió a Brasil para hacer la prueba y evaluar su aptitud para pitar en los partidos, se encontró con la mala fortuna de que “los nervios me invadieron” y falló la prueba. Necesitaba dar 12 vueltas en 7 minutos por toda la cancha, pero no lo logró.
“Esa fue la primera vez que me sentí perdido. Pensé que lo iba a perder todo. Tuve náuseas y muchas ganas de llorar en mi habitación. No dormí, hasta que me informaron que ninguno de los otros dos árbitros que habían presentado la prueba la habían pasado”, acotó Jorge. “Fue allí donde me preparé y los tres postulados volvimos a realizar la prueba. Y esta vez solo uno la pasó. ¿Sabes quién? ¡El venezolano!”.
A partir de ese momento, el joven árbitro tuvo la oportunidad de pasar por diferentes terrenos de juego, como los de la Copa Libertador, mundiales Sub-17 y Sub-20.
Ante una Copa del Mundo
Una de las oportunidades más importantes para Jorge fue cuando lo seleccionaron para ir a pitar durante una copa del mundo. Durante la entrevista, nos dijo que la noche que iban a dar a conocer la lista con los árbitros seleccionados para participar en la FIFA, su madre estuvo muy atenta para ver si su hijo estaría entre los escogidos. El momento de triunfo lo vivió cuando despertó y tenía 10 llamadas perdidas de su mamá para informarle de la noticia de que iba a ir al mundial.
“Ir como venezolano al mundial es una de las experiencias más hermosas que me ha sucedido. Cuando estás frente a todas esas personas y representando a tu país en la copa del mundo, tienes miedo, sí, pero al mismo tiempo emoción. La emoción de ver una de las sumas más grandes de un árbitro cumplida”, indicó eufórico.
Estuvo pitando durante tres partidos. El primero fue el de Inglaterra-Estados Unidos; el segundo fue Francia-Polonia y, cuando ya se sentía satisfecho por haber logrado compartir campo con dos grandes equipos, le notificaron que iba a pitar la semifinal del Mundial de Catar 2022 en el partido Francia–Marruecos.
“Fue una de las experiencias más satisfactorias, desde lo personal y desde lo profesional, ya que fueron partidos tranquilos y toda la ejecución se dio sin ningún inconveniente, eso es un triunfo para mí, dejar a Venezuela por todo lo alto”, manifestó.
Luego de su participación en los tres partidos, regresó a casa siendo un representante de su país en la Copa del Mundial de Fútbol. Este año, el carabobeño volverá a participar como asistente de árbitro en el Mundial de México, Canadá y Estados Unidos 2026.
El legado para los que vienen
Actualmente, Jorge Eliécer Urrego Martínez forma parte de la directiva de la Comisión Regional de Árbitros de Fútbol del estado Carabobo, en donde promociona talleres y dinámicas de trabajo para educar a los nuevos árbitros que se están formando.
“Parte de mi trabajo también es dejar un camino para los que vienen después de mí, para aquellos que me van a suceder; ese camino lo abro cada vez que participo en un torneo o en un mundial: dejar a mi país por todo lo alto”, señaló.
Además de su participación como árbitro en diferentes torneos, Jorge amplía su camino estudiando Comunicación Social en la Universidad Arturo Michelena (UAM) y gerencia un comercio cerca del centro de Valencia.