Para futuros emprendedores, el mensaje de los socios es claro: visualiza, trabaja y ten paciencia. "Todo lleva su tiempo; a veces tarda tres años en vez de uno", indicaron
Carabobo.- La historia de Impacto Fitness no comenzó con planos arquitectónicos, sino con la migración. Hace una década, Carlos Sánchez y Junior Galvao se conocieron en Uruguay, unidos por la experiencia compartida de empezar de cero en otro país. Lo que inició como una amistad entre familias, evolucionó hacia una sociedad empresarial exitosa.
Tras años de colaboración sin conflictos, decidió materializar su sueño común: crear un espacio deportivo propio. Aunque la idea germinó hace tres años, la distancia y la logística complicaron el retorno a Venezuela. «Se hizo cuesta arriba; Sin embargo, no fue imposible. Monitoreamos todo a través de llamadas y favores», recordó Carlos Sánchez en una entrevista para la editorial Notitarde. La búsqueda del ideal local fue ardua, pero la perseverancia los llevó al espacio correcto, que consolidó un proyecto nacido de la confianza mutua.
Más que un nombre, una identidad
El bautizo del box fue un proceso de descarte y conexión emocional. Inicialmente barajaron “Zona”, segmentado en funcional, crossfit y otras modalidades. También consideraron “Instinto”, homenaje a un cuadro uruguayo. Sin embargo, “Impacto Fitness” resonó con fuerza inmediata. “Nos enamoramos del nombre porque refleja la intención real: causar un impacto positivo en cada persona que venga”, explicó Junior.
Además, no buscaban solo un espacio común y corriente sino un lugar donde la salud, el peso corporal y la musculación eran medios para sentirse mejor cada día. La gratitud de los usuarios, quienes valoran el esfuerzo detrás de cada detalle, confirma que eligieron bien. El objetivo es que los asistentes encuentren múltiples razones para quedarse, sintiéndose cómodos y atendidos, en un lugar céntrico, como lo detrás del liceo Pedro Gual.
Un refugio libre de juicios
Si @impactofitnessvzla pudiera hablar, diría: “Aquí todos son bienvenidos”. Carlos y Junior construyeron un santuario contra el clasismo y la discriminación. “Sin juzgar tu peso, origen o gustos sexuales”, afirmó Carlos. La misión es erradicar la mirada de superioridad que fomenta un ambiente donde nadie se sienta menospreciado. Junior añadió que "van por el camino correcto: transmitir disfrute y bienestar. Una filosofía inclusiva es el corazón del proyecto, diferenciándolo en un mercado elitista".
Talentos por afinidad
Curiosamente, el equipo de instructores no fue seleccionado mediante búsquedas frías, sino por “feeling”. Gracias a la red de contactos de ambos en el mundo del crossfit, llegaron profesionales recomendados. “No fue forzado; apostaron a nuestra vibra y al proyecto desde cero”, comentaron los empresarios. A pesar de ser nuevos en redes sociales, lograron retener a todo el talento que abordaron y demostraron que la autenticidad atrae a los mejores aliados.
Horarios, planes y paciencia emprendedora
Impacto Fitness opera con clases grupales que inician a las 6:00 am, con entrenamientos de una hora hasta las 12:00 del mediodía, así como el "Open Box" que permite entrenamiento libre para atletas. La tarde se reactiva a las 4:00 pm y que cierran con la última clase de 8:00 a 9:00 pm Los planes son accesibles: 40 dólares mensuales por acceso ilimitado o 30 dólares por paquetes de 12 clases (incluyendo la modalidad mixta de boxeo y funcional los lunes, miércoles y viernes).
Para futuros emprendedores, el mensaje de los socios es claro: visualiza, trabaja y ten paciencia. "Todo lleva su tiempo; a veces tarda tres años en vez de uno", advierte Junior. Por su parte, Carlos cierra con la clave final: "Amor por lo que haces. Sin pasión y constancia ante las subidas y bajadas, ningún negocio prospera". En Impacto Fitness, esa pasión ya está cambiando vidas.