En el accidente, los familiares y vecinos trataron de salvar al infante, pero, sufrió severas lesiones, y debía ser recluido de inmediato un un centro especializado para recibir la atención adecuada. Por tal motivo, una fundación internacional de masones y otras personas procuraron brindar la ayuda necesaria, el pequeño fue trasladado contra todo pronóstico al Shriners Children’s.
En el momento, los tres hermanos fueron trasladados de inmediato al Hospital Pediátrico Niños Jesús de San Felipe, donde pudieron brindarle atención especializada, en el área de caumatología. Aunque Yolvis Álvarez requiere más cuidado.
Se pudo conocer que la explosión fue provocada por los mismos menores, quienes jugaban dentro de un galpón ubicado dentro de la finca en la que laboran sus padres, allí, el niño de 5 años tomó un yesquero para prender papel higiénico, lo cual repitió en varias oportunidades.
Durante sus intentos, se encendió y las llamas causaron una explosión porque dentro del galpón había envases llenos de gasolina que era usada para las maquinarias agrícolas.
Sus hermanos siguen en el Hospital Pediátrico Niño Jesús de San Felipe
Durante el hecho, sus dos hermanos de 12 y 5 años lograron salir. Yolvis seguía adentro, los niños al percatarse y tratar de regresarse por él, se dieron cuenta de que estaba atrapado en el fuego, ya que se resbaló y se llenó el cuerpo de gasolina.
De inmediato, los tres niños comenzaron a pedir ayuda y fue así como el niño pudo ser auxiliado por terceras personas, fueron trasladados al ambulatorio de Yumare a bordo de una moto y allí enseguida fueron referidos al Hospital Pediátrico Niño Jesús de San Felipe.
En el centro de salud, los médicos dieron atención a los lesionados y determinaron que el más afectado era el de 8 años con quemaduras de tercer grado en 70 % de su cuerpo: cuello, rostro, extremidades superiores e inferiores, zona íntima y glúteos.
Desde entonces, el estado de salud del niño estuvo comprometido, y esto hizo que un equipo médico del hospital pediátrico se abocara con total dedicación al caso para mantenerlo con vida.