• Disciplina pura: Horas de ensayo, error y programación que culminaron en un diseño robótico impecable.
• Ingenio nacional: Utilizando recursos tecnológicos a su alcance, logró superar a potencias mundiales en la materia.
• Inspiración para niñas: Se ha convertido en un ícono para las jóvenes venezolanas que desean incursionar en las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
Tras su triunfo, Angelina Ferrer expresó que "Esta experiencia ha sido bastante gratificante, que hemos podido expresar nuestro conocimiento, nuestra experiencia para que los miles de venezolanos puedan escucharnos".
El éxito de los jóvenes venezolanos galardonados en robótica y matemáticas no es un hecho aislado, evidencia el desarrollo del Programa Nacional Semilleros Científicos, ejecutado por el Ministerio para Ciencia y Tecnología (Mincyt), con el objetivo de consolidar el país en un sistema que apoya e impulsa el conocimiento técnico desde temprana edad.
La venezolana aconsejó a "los jóvenes y niños que quieren participar en estas competencias: constancia, disciplina y trabajo en equipo, (…) seguir creciendo, seguir estudiando y seguir aprendiendo, mantenerse en un aprendizaje constante nos ayuda a saber un poco más y nunca parar”.