El contacto inicial ocurrió a través de la aplicación Telegram, vía por la cual los estafadores conversaron con la víctima, usando el perfil del deportista internacional para comunicarle la asignación de un beneficio por 100.000 dólares.
Durante la verificación, los responsables transmitieron la imagen del jugador hablando en inglés. Sin embargo, al pedirle que utilizara el español, cortaron la transmisión de manera repentina.
Los delincuentes mantuvieron el canal escrito, pidieron los datos personales del adulto mayor y le pidieron el envío de 20.000 bolívares por pago móvil a una cuenta bancaria a nombre de un supuesto representante legal, condicionando la entrega del dinero.
El septuagenario reconoció la maniobra fraudulenta, suspendió los mensajes y no realizó el pago.
El hecho coincide con las alertas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) acerca del aumento de delitos informáticos mediante deepfakes, herramienta orientada a clonar voz e imagen.