Árboles caídos, obstrucciones en vías públicas y viviendas con la remoción de sus techos de zinc fueron algunas de las consecuencias que causó el fenómeno natural.
Por fortuna, no hubo personas lesionadas en esta contingencia.
Equipos y funcionarios de las alcaldías se dedicaron a actuar despejando las carreteras y cortando árboles, para que agentes de la Corporación Eléctrica Nacional
(Corpoelec) se avocarán a reponer el servicio eléctrico que fue afectado por las fuertes lluvias.
Los municipios más afectados fueron Bruzual y Simón Bolívar, donde se registraron daños en casas y establecimientos. Varias familias vieron cómo sus viviendas quedaron sin techos en el sector Los Potocos, de Barcelona, y Protección Civil las ubicó entre las que se encuentran en riesgo, dadas sus condiciones.

También el municipio Bruzual, capital Clarines, vive una situación irregular causada por la fuerza de la naturaleza. Alrededor de nueve árboles quedaron en el suelo en sitios como Casco Central, Santa Clara, Sabana de Uchire y Cruz de Belén donde PC actuó y este miércoles mantiene el alerta por las afectaciones existentes.
En la zona sur de Anzoátegui, las condiciones no variaron y las autoridades de los municipios Simón Rodríguez y Guanipa reportaron árboles derribados, paredes agrietadas en casas, cortes energéticos por tendidos del sistema afectados. Inmediatamente se movilizaron funcionarios de PC y de otros organismos para restablecer la normalidad en algunos sitios, mientras se buscan soluciones definitivas para restaurar las viviendas.
