El procedimiento se activó tras la denuncia formal de una de las víctimas. Según el relato, la detenida habría golpeado repetidamente a su sobrina. Posteriormente, la situación escaló cuando la agresora empuñó un cuchillo para intentar atacar a un hombre, mientras profería amenazas de muerte en su contra.
Durante el altercado, la victimaria también agredió físicamente a la denunciante y a su hija, una niña de apenas 10 años de edad, quienes intentaron intervenir para mediar en el conflicto y detener el ataque.