Asimismo, se conoció que los trastornos asociados con ansiedad, anorexia nerviosa, trastornos psicóticos, trastorno de estrés postraumático y trastorno por consumo de opioides no hubo efectos significativos de su uso en los resultados.
Efectos adversos
Entre los hallazgos, se determinó que cualquier tipo de cannabinoide produjo un aumento en el tiempo de sueño entre aquellas personas con insomnio. Sin embargo, también se registró un incremento en el deseo de cocaína entre aquellos con trastorno por consumo de ese alcaloide.
Así, se advierte que los cannabinoides se asociaron con "un mayor riesgo de sufrir cualquier efecto adverso, pero no efectos adversos graves".
Por otra parte, se consideró que "hubo datos insuficientes" para hacer un metaanálisis de su efecto en trastornos como el Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), trastorno bipolar, obsesivo-compulsivo y trastorno por consumo de tabaco.
Del mismo modo, en los ensayos controlados aleatorizados "hubo ausencia de evidencia" de su eficacia para el tratamiento de la depresión.
Llamado a investigar más
Los expertos consideran que es "crucial" hacer más investigaciones de "alta calidad" debido a que hay poca evidencia. "El uso rutinario de cannabinoides para el tratamiento de trastornos mentales y trastornos por consumo de sustancias rara vez se justifica en la actualidad", dice el escrito.
En la publicación se afirma que los trastornos mentales y por consumo de sustancias están entre los principales contribuyentes a la carga mundial de enfermedad debido a su alta prevalencia y la inaccesibilidad de tratamientos efectivos.
Actualmente, los productos de cannabis están cada vez más a la disposición para uso médico y "están ganando atención como tratamientos alternativos para los trastornos mentales y de consumo de sustancias" en países como EE.UU., Canadá y Australia.